Los profetas teníamos la tarea de contar fielmente la palabra de Dios a la gente.
Pero, generalmente, éramos despreciados y nuestro mensaje, ignorado.
Además, tenemos que saber que no todos los que «proclaman» un mensaje en realidad son profetas de Dios. La biblia nos advierte contra los falsos profetas.
¿Qué profetas hay hoy en día?
¿Y qué falsos profetas?
¿Cómo crees que podrías convertirte en un buen profeta?
Te invitamos a leer y orar esta oración: Vivir a contracorriente.


Como sacerdotes, profetas y reyes, estamos llamadas a ser referentes del Reino