Comenzamos la mañana del primer día de Nuestra Asamblea con la Eucaristía presidida por el obispo de Málaga, Jesús Catalá, para encomendamos al Espíritu y con la petición de reconocerle en todos estos días como comunidad en discernimiento. Nos constituimos formalmente como Asamblea y aprobamos la incorporación de la comunidad de CVX en Gijón tras el rico proceso vivido por Vanguardia y Covadonga para su fusión.

En clave del lema de nuestra Asamblea «Os envío» tuvimos nuestro primer momento de oración personal con la contemplación de la aparición de Jesús en el lago Tiberiades (Jn 21, 1-17) y nuestro primer contacto con los grupos de vida que serán el lugar privilegiado para compartir nuestras mociones en conversación espiritual.

Por la tarde, abrimos el espacio de contemplación de la realidad como comunidad en escucha con Raúl Flores, coordinador del equipo de investigación de Caritas y la Fundación Foessa, Enrique Lluch, profesor de Economía en la universidad CEU de Valencia, María Luisa Berzosa, hija de Jesús, educadora y participante en el Sínodo y Emma Martínez Ocaña, de la Institución Teresiana, historiadora y teóloga.
Raúl repasó los males de la sociedad líquida (desigualdad y crisis de valores) y nos abrió a la esperanza desde el reconocimiento de la apuesta por la vida que está presente en el ADN del ser humano, el amor y los cuidados son intrínsecamente humanos.
Enric desde su crítica al economicismo que pone lo económico como valor supremo, nos planteó ser alternativa desde el descentramiento, la economía al servicio de las personas, basada en la necesidad y lo suficiente para vivir, el abandono de la polarización, la huida del control y la autosuficiencia y la superación de la dualidad. Dios actúa en la incertidumbre.
Maria Luisa recorrió las luces, sombras y oportunidades abiertas en el proceso sinodal para invitarnos a contemplar el mundo desde la Encarnación: ¿Cómo hacemos redención hoy?
Emma nos propuso acercarnos a la emergencia en el cambio de paradigma que vivimos en la actualidad como crisis. pero también como novedad y esperanza, así nos animó a descubrir en la paradoja de las bienaventuranzas una espiritualidad de la inseguridad confiada y vulnerable.
Vivimos en un mundo donde encontramos la esperanza en la propia humanidad formando parte de la entraña de lo real. Como nos dice Benedetti: «todo depende del dolor con que se mire la realidad». No podemos desconectar la espiritualidad de nuestro compromiso social por eso nos sentimos interpeladas a revisar donde ponemos nuestro corazón.
Estamos llamadas a ser personas que acogen la incertidumbre, descubren las grietas y las habitan comunitariamente.
Como CVX podemos ofrecer nuestro modo de ser y estar en el mundo para la Iglesia en este momento de kairos.
El segundo momento de oración fue la contemplación del «dadles vosotras de comer» (Mt 14, 13-21) tras el cual avanzamos en otro encuentro del grupo de vida, con la confianza como moción principal en muchos grupos.

Finalizamos con el examen del día, dando gracias por tanto don recibido y con el broche final del concierto-oración de Pili y Bea, poesía y danza para el corazón.
El día 2 continuaremos invitadas a seguir poniendo a Jesús en el centro de nuestras vidas como guía de nuestro discernimiento.
Itziar Ugarte



Mil gracias
Rezo con vosotros
Estuve en la Asamblea de Pamplona. Soy consciente de todo el trabajo e implicación que supone. La responsabilidad es máxima. Os rezo para que os guíe el Espíritu y no nuestro querer e interés.
Simplemente repetir una formulación (me parece lúcida y carismatica) recogida por Itxiar en su texto de arriba:
«Estamos llamadas a ser personas que acogen la incertidumbre, descubren las grietas y las habitan comunitariamente.»
Muchas gracias. Es importante tener el seguimiento de la Asamblea, aunque tb nuestros delegados nos lo cuenten
Muchísimas gracias por acercarnos el espíritu de la Asamblea y las ganas de seguir haciendo comunidad!