Acuerpándonos

El fin de semana del 13 al 15 de marzo nos encontramos en Madrid las personas coordinadoras de las ocho líneas de misión CVX en España, la coordinadora del equipo de Formación nacional, el Consejo ejecutivo nacional y la Unidad de Apoyo a la Misión (UAM). Este espacio privilegiado de encuentro y reflexión es el Consejo para la Misión. 

Además, en esta ocasión, nos acompañó Cecilia Martínez (miembro del Consejo Ejecutivo Mundial) que en este año (primero online y, en esta ocasión, presencial) nos ha estado facilitando y guiando en la reflexión sobre los modos de estar en misión para hacernos conscientes y profundizar en el ciclo de la misión, con sus cinco elementos (acompañar-estar, servir-hacer, reflexionar, sensibilizar-contagiar, incidir- transformar) y descubrir si puede ayudarnos a dar respuesta, como CVX en España, a la llamada de servir más y mejor.

El viernes fuimos llegando a la casa, de muchos lugares, con nuestras diversas realidades cotidianas, con nuestras preocupaciones, nuestras alegrías, nuestros cansancios… pero con el deseo y la disposición para ponernos a la tarea. Ya esa noche en una pequeña dinámica, se intuyó la necesidad de la relación entre las diferentes líneas y el deseo de estar interconectados.

Empezamos el sábado dejando calar en nosotras el texto “Como el cuerpo, siendo uno, tiene muchos miembros, y los miembros, siendo muchos, forman un solo cuerpo, así es el Mesías” (1 Cor, 12-12) y desde ahí dar sentido a nuestro trabajo en este fin de semana: seguir avanzando en sentirnos cuerpo en misión.

Tras ello iniciamos un tiempo largo de escucha, de dejarnos afectar, de contemplar la realidad sufriente de nuestro mundo poniendo a los destinatarios de nuestra misión en el centro y como desde las líneas de misión, intentamos dar respuesta en los diferentes ámbitos (personal, local, territorial, nacional). Desde ahí cada una de las líneas compartió sus planes, sus deseos y sueños para este año, y también las necesidades.  ¡Cuánta luz! ¡Cuánta vida entregada!

Poco a poco, en ese compartir tranquilo vamos descubriendo sinergias, posibles colaboraciones, necesidades comunes, nuevos modos de enriquecernos unas a otras, y nos vamos sintiendo cada vez más como un solo cuerpo, un cuerpo en movimiento, llamado y enviado a llevar la Buena Noticia.

En conversación espiritual recogemos lo que se ha ido moviendo en nosotros:  surge agradecimiento, esperanza, confianza y también dudas, fragilidad, limitaciones. Compartimos algunas luces que nos pueden ayudar para seguir caminando en este nuevo modo que empezamos a atisbar: la importancia de poner a los destinatarios en el centro, necesidad de una mayor y mejor utilización del DEAE, la importancia de cuidar y generar espacios de reflexión comunes.

En la eucaristía final, con profundo agradecimiento, ofrecemos todo ello, lo ponemos en manos del Señor y pedimos que su Espíritu siga impulsando y alentando para seguir “bogando mar adentro”.

Me siento inmensamente agradecida y regalada por todo el fin de semana. Por el encuentro con hermanas y hermanos de comunidad con los que me he sentido como en casa, por los ratos formales y los informales, por las risas compartidas. Por la generosidad, el compromiso. Por los sueños compartidos y, también, por las dudas. Por la vida de la comunidad, una comunidad en movimiento, con grandes deseos y sueños.

“El Señor ha estado grande con nosotros, y estamos alegres”

Sonia Abreu

Equipo formación CVX España

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