Caminos de Igualdad en CVX

Crónica del II Encuentro Mujeres en Diálogo de CVX en España

Ya hace tres años de la primera reunión presencial del grupo mujeres en diálogo, después de muchas reuniones on line. Y este fin de semana, 7 a 9 de noviembre, ha sido el segundo, pero MUY ESPECIAL. Ha sido el primer encuentro como línea de misión de CVX.


Durante el fin de semana mujeres de distintas comunidades de CVX en España nos reunimos para compartir y profundizar en esta línea de misión. Fueron dos jornadas de escucha activa, de hondura bíblica y teológica, de diálogo sincero y discernimiento conjunto. Lo que sigue trata de recoger el pulso de lo vivido, desde la resonancia más auténtica de quienes participaron.

Hemos participado juntas en la tercera sesión del Taller de Equidad y Espiritualidad con Marisabel Albizu.


Durante el sábado por la mañana, participamos en la tercera sesión de Equidad y espiritualidad, dinamizada por Marisabel Albizu. La sesión nos recordó con fuerza que este proceso nos invita a “no desconectarnos”, a pasar las preguntas por el corazón, a alimentar desde dentro la parte más profunda de lo que somos. Jesús nos enseña que la igualdad no nace de la inmediatez, sino de la espera activa y esperanzada: esperar que la Iglesia escuche, que la paz llegue, que las estructuras cambien… pero con la certeza de que Dios ya habita en nosotras y nos llama a poner nuestra parte.


Nos conmovió contemplar la genealogía de Jesús, donde solo cinco mujeres son nombradas —mujeres invisibilizadas, despreciadas, heridas— pero esenciales en la historia de la salvación. Ellas nos inspiran a revisar nuestras propias relaciones y a caminar en dirección a una mayor igualdad, con firmeza y ternura.


Somos llamadas a vivir la dignidad recuperada de Jesús, a perseverar sin prisas, sabiendo que la desigualdad corre veloz mientras la igualdad requiere lentitud y cuidado. Y, como Jesús, a ser de nuestro tiempo… pero no como todos los de nuestro tiempo.


Cerramos este espacio con una sensación de gratitud y esperanza compartida, sabiendo que la Ruah —el soplo del Espíritu— nos impulsa a no detenernos y a caminar juntas hacia una Iglesia más justa e inclusiva.


Sábado: “Poner vino nuevo en odres nuevos”


La primera ronda de la tarde abrió paso a la expresión libre de deseos, búsquedas y heridas que nos acompañan en este camino. La tarde concluyó con un valioso mosaico de coincidencias: la llamada a formar en igualdad, el deseo de profundizar teológicamente en la perspectiva feminista, la necesidad de un vocabulario inclusivo, el cuidado del lenguaje y del buen trato, el acompañamiento… y, sobre todo, la certeza de que es desde los “odres viejos”, nuestras propias comunidades, es desde donde debemos transformar las estructuras.

Hemos hablado en las reuniones con el sistema de escucha que yo llamo 3/3: tres rondas y cada participación de tres minutos.


Domingo mañana: “Caminar sin prisa, pero sin pausa”


El domingo comenzamos anclándonos en la oración, recordando que caminamos también sobre las oraciones de tantas personas que no estaban presentes físicamente, pero sí de corazón.


Las intervenciones señalaron con claridad el hilo conductor del encuentro: crear un plan estratégico para los próximos años y fortalecer redes internas y externas. Se destacó la doble vertiente de la misión MED: hacia dentro, como transformación de la propia CVX, y hacia fuera, en sinergia con otras líneas de misión y con el conjunto de la Iglesia.


Hubo también una mirada agradecida sobre lo ya caminado: los materiales, las oraciones, la metodología que va generando vida y, como fruto, una comunidad que acompaña con ternura y realismo. No se trata de correr más de lo que el Espíritu sostiene, sino de caminar juntas “con pasión y con paz”.


Con Lurdes, muchas gracias, tomando notas, directamente al ordenador de todas nuestras participaciones e intuiciones. Con agradecimiento también a Bea que ayudó a que está línea de trabajo se convirtiera en línea de misión en la Asamblea de Málaga. Y contentas por los compromisos asumidos por toda la CVX en España de esta nueva línea de misión.

El cierre lo puso la oración: una canción a la Ruah, el aliento de Dios que derriba muros y hace fecunda la pequeñez. Hubo agradecimiento por la comunión vivida, conciencia del camino largo que queda por delante y confianza en que será el Espíritu quien impulsará esta misión —una misión compartida entre mujeres y hombres, por la igualdad y la justicia dentro y fuera de nuestra Iglesia. Entre las grietas, se cuela la luz. Y entre nosotras, sopla la Ruah que nos hace caminar.

Nuestro compartir ha generado muchas ideas y propuestas para los próximos pasos. El grupo “corazón” preparó con cariño cada oración y dinámica. ¡Gracias de corazón!

En las celebraciones hemos redescubierto el símbolo de la MED, un pequeño signo con una vela y unas espigas, recordándonos que este camino es luz y siembra, y que deseamos sea enviado comunidad por comunidad.

Con alegría y convicción seguiremos convocando, en presencial y online, para hacer comunidad, crecer juntas y seguir escuchando el susurro de la Ruah que nos llama a avanzar.

Línea de misión Mujeres en diálogo de CVX en España y Raquel Betrán de CVX en Zaragoza

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