El Escorial, 11 de mayo de 2025 — Bajo el lema “Creyentes y feministas: razones para la esperanza”, cerca de 200 mujeres procedentes de 29 grupos locales de la Revuelta de Mujeres en la Iglesia nos congregamos este fin de semana en El Escorial. El movimiento, ya cuenta con presencia en 33 ciudades y continúa creciendo. Cuatro miembros de CVX estuvimos presentes. Pili y Bea dinamizaron uno de los talleres, mientras que M. Alexandra y yo participamos como asistentes. Para nosotras fue una experiencia muy enriquecedora, y especialmente emocionante al descubrir la presencia activa de muchas compañeras de CVX implicadas en las revueltas locales de sus ciudades.

Comenzamos la mañana en oración, reflexionando sobre el texto de Sifrá y Puá, aquellas valientes parteras del Antiguo Testamento. También pudimos ver una representación que dio vida a su historia y a su coraje.
Luego, participamos en diversas charlas que pusieron énfasis en la hermenéutica de la sospecha: ese enfoque que, al leer los textos bíblicos, nos invita a abrir una ventana crítica para mirar más allá de las palabras explícitas y atender también a las que no fueron dichas.
Durante el encuentro, reafirmamos el compromiso con una Iglesia más igualitaria, inclusiva y cercana al Evangelio. La necesidad urgente de la teología feminista.
Creemos que es esencial el trabajo, el pensamiento y la voz de las mujeres para la conversión de la Iglesia al Evangelio. Que haya un mayor acceso de las mujeres a los espacios de toma de decisiones y una escucha real a sus clamores y aportaciones. Queremos una Iglesia sin miedo, que escuche la voz del feminismo como parte de su diálogo con el mundo.
Podemos comenzar a integrar en nuestra vida de fe nuevas prácticas que nos impulsen hacia una espiritualidad más inclusiva y liberadora: despatriarcalizar nuestras oraciones, resignificar los espacios de oración, revisar los simbolismos y la iconografía que utilizamos, permitir que el cuerpo ore también a través de la danza, y crear espacios donde no existan jerarquías que dividan ni excluyan.
Por el bautismo, todas y todos somos profetas. Esta vocación nos llama a vivir con responsabilidad, compromiso y valentía en la construcción de una Iglesia más justa y coherente con el Evangelio.
Seguir construyendo comunidades cristianas sororales, donde crecer juntas en la fe y el compromiso. Apostando por la formación teológica y feminista. Celebrar la fe desde la experiencia de las mujeres, con símbolos, palabras y gestos que incluyan y liberen.
Soñamos con una espiritualidad anclada en la vida, comprometida con la justicia, la igualdad y la dignidad de todas las personas. Una espiritualidad que transforme la Iglesia desde dentro, fiel al Evangelio y abierta a los signos de los tiempos.
Desde el Escorial, salimos fortalecidas y con la esperanza renovada y convencidas de que otro modo de ser Iglesia no solo es posible, sino urgente y necesario.
Os dejo con la canción “Manos de Mujer” de Marta Gómez Bing Vídeos
Lurdes Casanovas
Línea misión Mujeres en diálogo CVX-e
CVX Sagrada Família en Barcelona
Miembro Alcem la Veu


gracias
Un fuerte aplauso para todas, pero en especial para todas esas que lleváis tantos años trabajando en esta línea. Fue una suerte para mí encontraros hace unos años. Era algo que sentía dentro pero no encontraba en mi ambiente manera de manifestarlo. Hoy me seguís animando a trabajar y divulgar este modo de ver el Evangelio y hacer conscientes de ello a toda la comunidad de creyentes en la que vivo. Mil gracias. 😘😘
Muchas gracias mujeres. Me siento identificada y comprendida y liberada. Hasta que la igualdad sea costumbre!!