
Fue un gozo y un orgullo contar con la presencia de Su Santidad, León XIV, entre nosotros. Debo decir que me cautivaron su sonrisa serena y la sensación de paz y sosiego que transmitía en cada gesto.
Para llegar a ese día, jueves 11 de junio, vivimos algunos preparativos que nos mantuvieron especialmente ocupados, en particular la obtención de las entradas para la Santa Misa en el estadio. Por mi parte, gestioné un grupo de familiares y amigos. El caso más complejo fue el del grupo de Ana, compañera de CVX, que coordinaba a personas de ECCA Educa, ECCA Social, CVX, amigos y otros allegados. Hasta casi el último día no consiguieron las entradas, ya que su solicitud se había perdido en la inmensidad del programa de gestión. Finalmente, todo se resolvió satisfactoriamente.
El jueves 11 de junio fue, en su conjunto, una jornada memorable. El Papa celebró tres actos con nosotros.
VISITA AL PUERTO DE ARGUINEGUÍN
Encuentro con las realidades de acogida de los migrantes
(Crónica de Ana Giménez)
El pasado jueves 11 de junio participé, junto a un grupo de jóvenes migrantes a quienes acompañamos en el programa de hospitalidad de ECCA Social, en el acto celebrado en el muelle de Arguineguín con el Papa.
Los testimonios escuchados y las palabras del Santo Padre fueron contundentes y claras: situaron por encima de todo la dignidad de las personas.
Me conmovió especialmente su respuesta al testimonio de una víctima de trata, cuando afirmó: “Tú no eres lo que te ha sucedido; tu cuerpo es digno, tú eres digna”. Repitió en varias ocasiones un mensaje fundamental que nos interpela y nos llama a la acción: no podemos seguir viviendo mientras se cuentan las muertes en el mar.
Honrar a las personas desaparecidas fue un momento de gran emoción para tres de nuestros jóvenes, que participaron en la ofrenda floral.
Al finalizar, compartieron que, al lanzar las flores, habían visto rostros y recordado nombres. Para mí, vivir este acto sentada con los jóvenes y compartir con ellos impresiones en cada intervención fue una experiencia profundamente emotiva, que multiplicó mi agradecimiento por estar allí, en el “muelle de la vergüenza”, convertido en “muelle de esperanza”, sintiendo al pueblo de Dios, a sus preferidos y a la Iglesia en mayúsculas.



Ref.: punto 18, páginas 129-133 del documento
ENCUENTRO EN LA CATEDRAL DE SANTA ANA
Encuentro con obispos, sacerdotes, diáconos, religiosos, religiosas, seminaristas,
agentes de pastoral y laicos comprometidos con la diócesis
Tuve la suerte de participar en este encuentro como una de las personas que representó a la Comunidad de CVX de Gran Canaria. Para mí fue un momento histórico y uno de los más emotivos que he vivido: vi por primera vez a un Santo Padre, casi pude tocarlo, y fue entonces cuando me cautivó su sonrisa serena, como ya he comentado.

Como anécdota, cabe señalar que, por motivos de seguridad, tuvimos que estar en el acceso dos horas y media antes del comienzo del acto. El dispositivo desplegado durante toda la jornada fue uno de los más rigurosos que he presenciado.


Del acto en sí, destacaría cinco ideas que el Papa transmitió en su discurso y que resonaron profundamente en mi espíritu ignaciano:
- Bogad mar adentro cargando con la cruz de Cristo y abrazándola.
- En nuestro peregrinar, el objetivo es lograr el encuentro con Dios.
- Nuestro alimento debe ser el amor.
- Cuando necesiten algo, alcen la mirada hacia el Espíritu Santo.
- Manténganse unidos en la diversidad.
Como anécdota final de este encuentro, añado las palabras que nuestro obispo, don José Mazuelos, dirigió al Papa con tono cercano y afectuoso:
- “Papa León, le queremos mogollón”.
Ref.: punto 19, páginas 135-139 del documento
SANTA MISA
Estadio de Gran Canaria, Las Palmas de Gran Canaria
Después del acto de Santa Ana, nos organizamos con rapidez para comer algo, recoger a familiares y amigos y dirigirnos al Estadio de Gran Canaria, donde nos esperaba la Misa con el Papa. Impresionaba ver el estadio lleno para recibir al Santo Padre. Su entrada fue un momento especialmente emocionante: todo el público lo aplaudía sin cesar y la emoción era palpable.
El mensaje que nos transmitió fue sencillo y profundo:
“Amar con humildad: vivir el amor de Dios sirviendo a los demás”
Las ideas que transmitió me llevaron a esos momentos en los que uno se siente especialmente contemplativo en la acción:
- El Papa destacó que el amor de Dios es gratuito y misericordioso, y que los cristianos deben responder amando a los demás, especialmente a los necesitados.
- Este amor debe vivirse con humildad, generosidad y compromiso, ayudando a las personas a crecer con dignidad.
- Así se construye una sociedad con más paz, esperanza y fraternidad.






Ref.: punto 120, páginas 141-144 del documento
Por último, como muestra del sentimiento de unidad de los cristianos alrededor del Papa León, quisiera compartir que, como colofón, nos visitó y estuvo en casa Flor, una sobrina de Lanzarote que vino como voluntaria al acto de la Santa Misa. Ella vivió la experiencia con gran alegría, y nosotros pudimos disfrutar también de momentos significativos en familia.
Y SE NOS FUE

Cuando el Papa se despidió de nosotros el viernes por la mañana, quedaba en el corazón la certeza de haber vivido una jornada de fe, esperanza y comunión, y también la llamada a seguir sirviendo con humildad, defendiendo la dignidad de cada persona y construyendo fraternidad en lo cotidiano.
Ángel Mercado Vizcaíno.
Miembro CVX en Gran Canaria


Gracias Angel por compartir y por tu ayuda estos días. Tambien a Ana por su donación, por saber gestionar su estrés desde el amor al otro. Como sucede, todo el amor que se da, vuelve. Acompañarnos también ha sido una oportunidad de cuidarnos unos a otros. No digo más. 😉
Muchas gracias Ángel. Con tus palabras volví a revivr la visita del Papa
Gracias por vuestros testimonios, después de una experiencia así debéis tener los corazones plenos de felicidad, algo imborrable y que recirdareis siempre. Que buenas frases para guardar y poner en práctica. Saludos.
Gracias por vuestros testimonios, después de una experiencia así debéis tener los corazones plenos de felicidad, algo imborrable y que recordareis siempre. Que buenas frases para guardar y poner en práctica. Saludos.