Dejarnos afectar por la realidad

En estos días, atravesados por el dolor a raíz de los graves incidentes ocurridos con los trenes, queremos detenernos y poner el corazón junto al de tantas personas y familias que hoy viven la pérdida, la herida, la incertidumbre y el desarraigo. A quienes han perdido a un ser querido, a quienes permanecen hospitalizados y a quienes acompañan desde la angustia y el silencio, les expresamos nuestra cercanía más honda y nuestra oración.

Con acontecimientos como estos, sentimos la llamada a pausar, a mirar la realidad tal como es y a dejarnos afectar por ella, reconociendo a Dios presente en medio del sufrimiento. A no olvidar a quien sufre en cualquier lugar y momento. Hechos tan dolorosos como estos nos devuelven a lo esencial: a la fragilidad de la vida y al valor inmenso de cada instante. Nos recuerdan la llamada a vivir cada día y cada momento con gratitud, a estar verdaderamente presentes, a amar sin condición y a cuidar los pequeños detalles que sostienen la vida y la esperanza.

En medio de la tragedia, vuelve a emerger con fuerza la solidaridad de la gente sencilla: manos que se tienden, puertas que se abren, palabras y silencios que acompañan. Ese pueblo que sale al encuentro del que sufre es también signo de Dios que consuela, sostiene y camina con su pueblo.

Nos unimos en la oración y en el compromiso de seguir eligiendo y apostando por construir un mundo y una sociedad desde el cuidado, la compasión y la vida, pidiendo la gracia de no endurecer el corazón y de aprender, incluso en el dolor, a amar más y mejor.

CVX en España

1 Comentario

  1. marta rosario Sánchez García

    gracias. Oramos todos juntos