Proyecto Diversidad e Inclusión. CVX en América Latina.
El Proyecto Diversidad e Inclusión (DEI) es una iniciativa apostólica de la Comunidad de Vida Cristiana (CVX) en América Latina. Queremos discernir diferentes caminos de acogida hacia las personas LGBTI+ en la Iglesia y la propia CVX. Deseamos compartir la experiencia ignaciana desde la diversidad sexual. Hablamos de un equipo de trabajo que empieza a dar sus primeros pasos, reconociendo la presencia y los dones de la diversidad sexual entre los miembros activos de sus propias comunidades locales y nacionales.
Por ahora, me han pedido que escriba sobre cómo nació este apostolado. Así que me remontaré al año 2021, haciendo uso de mi propia visión y de la conversación informal que sostuvimos los presidentes de CVX en ese año. Compartiré mi testimonio personal, ¿cómo viví este nacimiento providencial?
Podría decirse que fue una conversación espiritual que se abrió a la realidad, como la esponja que recibe la gota de agua: suave y levemente (EE 335) en el canal de WhatsApp dedicado al CENAL (Consejos Ejecutivos Naciones de América Latina). Este grupo de chat reúne a los presidentes y otros miembros elegidos para los Consejos Ejecutivos Nacionales (CEN) de la CVX en América Latina.
1. PISTAS DE CONTEXTO
Mis lazos con la CVX en la región eran casi nulos. Habían pasado 20 años desde mi participación en la primera edición del programa de formación MAGIS1 (Río de Janeiro 2000 y Santiago 2001). Mi llegada al CENAL fue en marzo 2020, pues me habían elegido para servir como presidente de CVX en Nicaragua. Me integré al chat de CENAL con timidez, pues solo conocía a dos o tres compañeros de CVX en ese foro; mis expectativas eran participar en un espacio de comunicación regional y tal vez hacer nuevas amistades; confieso que desconocía la relevancia del CENAL y su incidencia en la dinámica de las comunidades locales y nacionales.
Para 2021, recuerdo que se preparaba un encuentro regional de jóvenes CVX; todavía vivíamos una suerte de “ensimismamiento social” debido a la pandemia del Covid-19; pero resonaba con entusiasmo el Jubileo Ignaciano y la celebración del V centenario de la conversión de San Ignacio; nos unimos al proceso de preparación para el Encuentro Global de Formación (Manresa 2022); además, la CVX en Guatemala, El Salvador y Nicaragua iniciábamos el Discernimiento Apostólico Centroamericano2; y mi comunidad local (Guadalupe) confirmó el nacimiento de la Pastoral Ignaciana Manresa.
Con todo, había un contexto personal propio. Llevaba dos años desempleado. Así que aproveché para hacer los Ejercicios Espirituales completos (2020-2021) en modalidad virtual con la CVX en Ecuador. También soy sobreviviente del Covid-19: en mayo 2021 me llevaron de emergencia al hospital, pero salí vivo, gracias a Dios. En cambio, la salud de mi madre (una hormiga heroica) se volvía cada vez más vulnerable, hasta que llegó su Pascua el 27 de octubre. Mi comunidad Guadalupe conoce y abraza mi identidad personal: mi pareja y mi hijo son parte del tejido fraterno. No obstante, en el ámbito regional del CENAL, mi identidad total permanecía bajo llave. No era una preocupación, sino un asunto «superado» en lo privado pero invisible en lo público, resguardado por el silencio.
2. EL CHAT DE WHATSAPP QUE ROMPIÓ EL SILENCIO
Creo que el 28 de junio 2021, el tema de la diversidad sexual empezó a salir del armario en la CVX-LAT3, buscando un asiento en la sala de estar. Andrés Mayorquín, presidente de CVX en México, compartió en el chat del CENAL un mensaje que había enviado a su comunidad nacional con motivo del día del orgullo LGBT+. El texto no era una simple felicitación, sino que hacía sentir un «desafío de discernimiento» en la comunidad regional: que todas las personas, más allá de su identidad sexual, fueran reconocidas en su dignidad, integradas en la Iglesia y la sociedad…, también en la CVX.
Al leerlo, mi corazón empezó a latir más rápido, sentí ganas de escribir afirmativamente, pero también muchos nervios. Pensaba ¿quién era yo en CENAL? Sin embargo, estaba asombrado ¡Un presidente de CVX hablando de dignidad y acogida de la diversidad sexual! Además, era un hombre heterosexual mostrándose públicamente sensible ante la discriminación por razones de identidad sexual. En mi experiencia, son las mujeres quienes se abren con valentía en estos temas controversiales. Las palabras de Andrés no me dejaron indiferente, pero mi postura rebotaba ante la duda. No sentía confusión, sino temor a cruzar el trecho que había entre el armario del silencio y la convivencia en la sala de estar del CENAL.
Me decidí a escribir mi reacción, pero no en el chat de WhatsApp, sino por aparte. Quería estar seguro de lo deseaba escribir para darle clic a “enviar”. Es posible que ambientes eclesiales amigables y acogedores de la diversidad sexual, la indecisión y el temor a escribir sobre el tema sea “normal”. Para mí nunca lo ha sido, hasta 2021.
Solo recuerdo la sensación de miedo. No me había puesto a pensar en esto ¿qué había detrás del temor? Creo que la historia personal estaba cayendo sobre mí, recordando rostros jóvenes y adolescentes que se mostraron abiertamente como personas gais: fueron víctimas de burlas, agresiones físicas, explotación y abuso sexual. Por lo demás, ninguno era parte de la parroquia, ni de ninguna comunidad cristiana. El silencio se convirtió para mí en una estrategia de sobrevivencia por más de cuatro décadas.
Desconocía cuánta apertura y tolerancia habría en el CENAL, pero me ganó la emoción de sentir y gustar un aliado abriendo la puerta del armario en CVX-LAT. La emoción se convirtió en un derrotero claro: secundar la moción propuesta por Andrés.
Hola, Andrés! Buen día CVX en América Latina.
El mensaje por el día del orgullo LGBT me ha provocado mucho. Es un tema que hace clic en mi experiencia de Ejercicios y de vida comunitaria en CVX. Por esta razón, quiero unirme a las mociones y reflexiones de nuestro compañero Andrés. Resumo mis ideas y cuestionamientos, expresando mi acuerdo con él. Felicito y agradezco la iniciativa de provocar esta conversación. Es hora de hablar y dialogar sobre la relación de CVX con la diversidad sexual. De hecho, esta diversidad ya existe en nuestras comunidades desde hace décadas. Su existencia es real y también invisibilizada. Lo que pasa es que se reprime su aceptación y se condena a quienes no encajan con el paradigma heterosexual.
Hay muchos testimonios de fe y de compromiso social en la comunidad LGBT: personas y parejas que ejercen responsabilidades de cuidado materno y paterno; son profesionales, solidarias y generosas. En esta minoría social y eclesial también hay necesidades de conversión y acompañamiento, al igual que en la mayoría heterosexual. Pero ambos colectivos son laicales. Viven y sufren las injusticias de una masculinidad hegemónica en el mundo y en la misma Iglesia.
Y no solo hablemos de la pobre comunidad LGBT discriminada. ¿Cuántos liderazgos de CVX son LGBT desde el nivel local hasta el mundial? ¿Qué contribuciones han dado a la CVX y se invisibilizan? ¿Cómo ha trabajado la Gracia de Dios en la conversión de gente LGBT que participa en nuestras comunidades CVX? ¿Cuáles frutos cosechan estas personas cuando hacen los Ejercicios Espirituales?
Esta lluvia de ideas y cuestiones desean unirse a la necesidad de discernir los signos del Reino. En todo amar y servir.
3. JUAN NOS LLEVA A LA SALA DE ESTAR
La conversación en el chat comenzó a crecer como una marea. Diego Pereira, desde Uruguay, reconoció que en las comunidades todavía se «miraba raro» a quien intentaba abrir estos espacios. Daniel Moya, de Cuba, subrayó la importancia de formarse desde la ciencia y la revelación para acompañar con «celo apostólico» el dolor de la discriminación. Miriam González, de Paraguay, celebra “que se haya suscitado un movimiento interior y de reflexión conjunta sobre este tema”. Santos Méndez, de Guatemala, agradece por plantear el reto de discernimiento a las comunidades de la región.
Fue entonces cuando Juan Martínez4, publicó un mensaje que cambió la historia de la conversación para siempre. Él mismo menciona “me pensé mucho en escribir este mensaje, pero leer sus diferentes aportes me dio el valor para hacerlo”. Con una franqueza potente, Juan, un presidente de CVX-LAT, compartió su experiencia como hombre homosexual dentro de la CVX. Declaró que la CVX siempre fue para él un espacio de aceptación donde sintió el amor de Dios, pero evidenció que el tema jamás se había retomado de manera formal en la Comunidad Nacional.
Con el testimonio de Juan pasamos de “hablemos de un tema tabú” a “reconozcamos la diversidad sexual en CVX-LAT”. Si Andrés nos ayudó a ver fuera del armario, Juan nos llevó a la sala de estar para sentarnos a platicar sobre diversidad sexual e inclusión en CVX-LAT. Yo mismo quedé más sorprendido. Lo que siguió fue una explosión de honestidad ignaciana.
Al ver que los otros presidentes no reaccionaban con juicio, sino con admiración y felicitaciones hacia la valentía de Juan, comprendí y sentí que el liderazgo regional de CVX aceptaba el reto de abrirse a discernir una realidad fronteriza. Pudimos reconocer una verdad fundamental: la diversidad sexual no era una «minoría externa» a la que asistir con lástima, sino una realidad que ya habitaba —y aportaba— dentro del mismo cuerpo apostólico de CVX.
Pasemos del silencio a la conversación.
¡Súmate a la sala de estar!
4. ¿“LOBBY INTERESADO” O MISIÓN DE CVX?
Con la paz recuperada y el silencio roto, confirmamos una moción del Espíritu que nos movía de distinto modo, pero con el mismo derrotero. Sentados (todos, todos, todos5…) en la sala de estar, nos preguntamos qué hacer. Tenía que ser algo distinto a lo que hacíamos en las reuniones de CENAL. Al respecto, mencioné en el chat:
Se trata de poner al servicio los dones propios de CVX. Bien lo decís, al hablar de “salir”. El tema de la diversidad sexual es un lugar fronterizo con pocas visitas de CVX. Y “ojos que no ven… corazón que no siente” Por eso creo que “ir a ver” es un primer paso del discernimiento. Luego, juzgar, actuar y planificar.
Durante la conversación participamos los siguientes miembros de CENAL
- México: Andrés Mayorquín
- Uruguay: Diego Pereira y Mariana Pomiés
- Cuba: Daniel Moya Herrera
- Paraguay: Miriam González y Yeny Villalba
- Guatemala: Santos Méndez
- Nicaragua: Gastón Ortega
- Perú: Luis Alberto Poblete
- Argentina: Carlos Acosta
- Otro país: Juan Martínez
- Colombia: Flor Alicia Moncaleano
- Chile: Paulina Henríquez
El consenso nos llevó a reunirnos virtualmente para dialogar en una plataforma más adecuada. Se consolidó un equipo de trabajo integrado por siete presidentes nacionales. Lo más significativo de este grupo fue su heterogeneidad: estaba compuesto por hombres y mujeres, algunos miembros de la comunidad LGBT+ y otros heterosexuales. Esta diversidad validó que el proyecto no era la agenda de un «lobby» interesado, sino una misión de la CVX en toda su plenitud.
En las primeras reuniones de Zoom, el equipo se enfrentó al «camino de pruebas» del conocimiento. Reconocimos que, aunque teníamos la voluntad, nos faltaba información técnica, teológica y pastoral. Empezamos a buscar referentes conocidos, mirando hacia CVX en España, Padis Chile y experiencias en México. Una pregunta que movía nuestros encuentros era profundamente vocacional: «¿Qué hay en nuestra identidad ignaciana que nos impulsa a abrirnos a esta realidad?». No bastaba con «integrar», era necesario entender por qué el carisma de la CVX exigía esa apertura.
Este equipo, empezó a transformar las «mociones» del chat en una línea de acción regional. Ya no se trataba de una charla informal de WhatsApp; se estaba gestando un proyecto institucional con enfoque ignaciano. El derrotero se fue cristalizando con dos sondeos dirigidos al liderazgo regional y a las comunidades locales de cada país; vimos necesario confirmar las mociones surgidas en CENAL con la comunidad regional. El resultado fue increíble y consolador.
5. UNA MISIÓN DISCERNIDA: PROYECTOS 175 Y DEAE
La interpretación de este caminar no puede hacerse fuera del marco espiritual que define a la CVX. Desde el inicio, invocamos dos pilares institucionales. Daniel Moya nos invitó a partir de las raíces con los Ejercicios Espirituales y el DEAE (Discernir, Enviar, Acompañar y Evaluar). Diego Pereira propuso meditar la conversación desde Proyectos 175.
Desde la pauta de «Discernir» del DEAE, la conversación del 28 de junio «clarificar un problema de importancia» nacido de la historia del grupo. La acumulación de evidencias no se hizo con estadísticas frías, sino con los testimonios encarnados de nuestros propios miembros, permitiendo que la comunidad «viera» antes de «juzgar y actuar».
A la luz de Proyectos 175, el CENAL identificó que la Ruah (el Espíritu) estaba «golpeando nuestras puertas». El documento mundial visiona “…que el principal llamado de la CVX es abrir y liderar procesos de discernimiento” y nos invita a «trasladar la carpa» —ese espacio sagrado de encuentro con Dios— a las periferias y áreas fronterizas donde la vida es más frágil y marginada. Las compañeras y compañeros de CENAL comprendimos que la diversidad sexual era precisamente una de esas fronteras donde la CVX podía elevar una tienda de encuentro para el discernimiento de la voluntad de Dios.
Lo que comenzó como un mensaje de texto en un lunes ordinario, terminó conformando el Proyecto Diversidad e Inclusión, enviado formalmente como un equipo apostólico de las CVX-LAT. Hoy en día, nuestros objetivos son:
- Fomentar la empatía y la acogida hacia personas LGBT+, a partir de historias de fe compartidas por miembros activos de CVX en América Latina, los cuales se identifican como personas LGBT+, o como sus familiares, acompañantes, amigos o aliados.
- Colaborar con redes apostólicas relacionas con la diversidad sexual y la visualización de las acciones apostólicas que ya se llevan a cabo.
Hoy, el Proyecto Diversidad e Inclusión, va más allá de una línea de acción; es el testimonio de una comunidad que aprende a amar y servir en la frontera de la diversidad sexual, reconociendo que el Reino de Dios se construye desde la verdad que nos hace libres. En 2024 recopilamos 10 testimonios LGBT+ de miembros CVX-LAT. En 2025 realizamos tres conversatorios con miembros y comunidades CVX que viven la espiritualidad ignaciana desde la diversidad sexual.
En 2026 esperamos publicar los testimonios en formato de e-books. Estamos ilusionados con la formación de una Red de Acompañantes formados con El Viaje Arcoíris. Por eso, deseamos estrechar lazos de colaboración con la línea de diversidad sexual y de género de CVX en España.
Gastón Ortega Herrera
Coordinación Proyecto DEI
1 Palabra que proviene del latín que significa “más”. En la espiritualidad ignaciana alude a un principio de excelencia, no de cantidad, en la búsqueda del servicio y del amor a Dios.
2 Contamos con ayuda de varios acompañantes: Roberto Núñez, Mercedes Moreno y Lourdes Taracena de la CVX en México.
3 Comunidad de Vida Cristiana en América Latina.
4 Este es un nombre ficticio que utilizo por motivos de respeto a la privacidad de la persona en esta publicación.
5 Una hermosa frase del Papa Francisco, pronunciada en la JMJ de Lisboa 2023. “Todos. Y eso, Jesús lo dice claramente cuando manda los apóstoles a llamar al banquete de ese Señor que lo había preparado. Dice: vayan y tragan a todos: jóvenes y viejos, sanos y enfermos, justos y pecadores. Todos. Todos. Todos. En la
Iglesia hay lugar para todos. Padre, pero hoy soy un desgraciado, soy una desgraciada, ¿hay lugar para mí? Hay lugar para todos”. Ver más en https://www.lisboa2023.org/es/articulo/papa-francisco-en-la-iglesia-hay- espacio-para-todos


Muchas gracias Gastón.
Excelente!! En la esperanza de que esto siga cuajando a la mayor Gloria de Dios.
Gracias Gastón, un artículo que toca fibras y llama al amor entre hermanos y hermanas.
Hola. Soy Carmen Rico de CVX en Uruguay
¡Qué lindo camino de reflexión están abriendo! Cuánto necesitamos aprender de ustedes, diversos y diversas (y diverses).
Y cuánto necesitamos integrarnos !
Agradezco mucho el desafío planteado….