El Equipo de Migraciones hemos tenido nuestra reunión presencial el último fin de semana de noviembre. Además de juntarnos todos los miembros actuales al completo y de contar con el acompañamiento de Jose Guerrero por parte del Consejo, durante estos días hemos recibido la visita de algunas personas próximas al equipo, entre ellas María Alexandra Vasquez, que sigue colaborando en acciones puntuales, o Alberto di Lolli, cuyas fotografías utilizamos con entera libertad en documentos y publicaciones. También en un momento de la reunión nos conectamos ‘online’ con Leti. Afortunadamente, contamos con muchas manos para llevar adelante nuestra tarea.
Cuando estamos codo con codo, es más fácil soñar a lo grande y cuidarse de lo pequeño. Con este ánimo hemos empezado a preparar el encuentro de migraciones, que el año 2026 versará sobre la hospitalidad. Casi un imperativo en estos tiempos tan duros en que el rechazo al migrante se ha convertido en fuente de votos, de modo que la indiferencia, el silencio o la tibieza han dejado de ser una postura aceptable. En el próximo encuentro queremos acercarnos y contemplar la realidad precaria que viven tantas personas llegadas a nuestro país, así como conocer respuestas de acogida y acompañamiento que se están dando desde dentro y fuera de la Comunidad.
También hemos dedicado tiempo a evaluar el año, revisar acciones que hemos llevado a cabo, planificar y tomar decisiones para el futuro. Terminada la serie de artículos sobre los bulos que afectan al mundo de las migraciones, pensamos en emprender otra contando historias de migración en nuestro propio seno, en desarrollo de la declaración de CVX como comunidad abierta y hospitalaria emitida a raíz de la recomendación que adoptamos en la pasada asamblea nacional. Asimismo, queremos estar cerca de los proyectos vinculados a nuestra línea de misión que están emergiendo localmente, como son el piso de Zaragoza, Ametsgoien en Euskadi, el nuevo Espacio Mambré en Sevilla, o el proyecto Drari para acompañar a jóvenes migrantes en la prisión de Málaga. No olvidamos tampoco nuestra pata en Frontera Sur, alimentada con la presencia eventual de compañeros nuestros e institucionalizada por medio del convenio con Cáritas Sahara de inminente entrada en vigor. Ilusiones, energía, vida, puestos al servicio de las personas más vulnerables, que nos enriquecen a todos.
Al término del fin de semana, damos gracias a Dios Madre/Padre porque, conscientes de nuestra pequeñez y del margen de mejora en muchos aspectos, constatamos que nos complementamos bien, trabajamos a gusto juntos y no perdemos de vista el deseo de estar al lado de quienes queremos y debemos estar, como equipo y como comunidad.
Línea de misión migraciones CVX en España


Gracias