El Consejo Ejecutivo haciendo memoria agradecida por el camino recorrido y mirando hacia el horizonte del curso que viene

“En todo momento damos gracias a Dios por todos vosotros y os recordamos sin cesar en nuestras oraciones. Tenemos presente ante nuestro Dios y Padre la eficacia de vuestra fe, la difícil tarea de vuestra caridad y la tenacidad de vuestra esperanza en Jesucristo nuestro Señor” (1 Tes 1, 2-3)

Este fin de semana hemos tenido nuestra última reunión presencial del curso como Consejo Ejecutivo, en Gijón, que hemos dedicado a hacer memoria agradecida del camino recorrido y mirar hacia el horizonte del curso que vieneEl sentimiento que nos queda después de todo lo compartido es de un profundo agradecimiento por tanta vida regalada.

Partimos poniéndonos delante del Señor desde un tiempo de oración reposado de la contemplación para alcanzar amor, que nos dispuso para recalar en esta isla en la que paramos a reponer fuerzas después de bogar tras Málaga y profundizar en nuestro carisma como comunidad laica, ignaciana y apostólica que se fundamenta en el círculo virtuoso de sus tres dimensiones: espiritual, comunitaria y apostólica, que ruedan sobre los ejes de la colaboración con otros y la sostenibilidad.

Fuimos pasando por las distintas etapas del examen:

  1. Agradecer y confirmar, con una moción compartida de profunda alegría por tanto don recibido, de confirmación en el envío de la comunidad a la misión para los demás desde la unión de ánimos y de gran aprendizaje para constituirnos como comunidad de servicio.
  2. Reconocer lo que no fue bien, donde sentimos una llamada a acoger nuestra fragilidad como comunidad y confiarla al abrazo de Dios Padre-Madre que todo lo ama, todo lo sostiene y todo lo cuida, a perseverar en el acompañamiento, desde la cercanía, la honestidad y la confianza y a gustar la intensidad habitada para mejor gestionar, inspirar y cuidar.
  3. Enmendar y mejorar para orientarnos hacia los sueños y propósitos del curso que viene donde resuenan con fuerza las recomendaciones priorizadas con nuevos acentos: ofrecer procesos de crecimiento a la juventud desde la creatividad, la colaboración con otros en sinodalidad, la promoción del buen trato, el desarrollo de nuestra pertenencia que redunda en servicio y corresponsabilidad y el avance en el modo y orden.

Nos inspira vivirnos como cuerpo apostólico en misión:

  • Desde el esqueleto, garantizando estructuras ágiles que permitan el desarrollo de nuestra vida apostólica como reflejo de nuestro compromiso con la construcción del Reino.
  • Desde la musculatura, movilizando los corazones, manos y cabezas de todas las personas que formamos parte de la comunidad para el encuentro con Dios como principio y fundamento de toda nuestra vida.
  • Desde la sangre como símbolo de la vida que nos recorre, cuidando y convirtiendo nuestras relaciones, para que seamos una comunidad unida que se reconoce mutuamente en su gran diversidad.

Celebramos con gran alegría la Eucaristía con la comunidad local en Gijón que nos acogió tan generosamente, junto con personas que se acercaron desde Oviedo, Vigo y Coruña. Resonaban con fuerza las palabras del Evangelio: “La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Poneos en camino, yo os envío”

Tras esta parada y el descanso estival, seguiremos bogando y horizonteando los nuevos retos que se nos presentan, con apertura a la novedad y toda nuestra confianza puesta en el Señor que nos llama a seguir echando las redes: “por tu palabra echaré la red

Un abrazo grande en el Señor,

Consejo Ejecutivo CVX-E

Tomad, Señor y recibid

toda mi libertad,

mi memoria,

mi entendimiento

y toda mi voluntad.

Todo mi haber y mi poseer;

vos me lo disteis

a vos, Señor, lo torno;

todo es vuestro

disponed a toda vuestra voluntad.

Dadme vuestro amor y gracia

que esta me basta.

1 Comentario

  1. Marta

    Gracias