El Consejo para la misión bogando mar adentro

Este ha sido un finde semana en el cual me he sentido criatura de Dios unida a una Comunidad apostólica con unos campos de misión de una riqueza increíble y con una presencia en fronteras llegando a sitios donde nos encontramos con el Dios pobre y humilde.

Además, he sido plenamente concientizado de mi proceso de crecimiento en CVX, gracias al envío realizado a las tres nuevas líneas de misión y al hacerme presente en la comunidad de CVX-e mediante la aceptación de mi compromiso permanente.

Ha sido un fin de semana rico e intenso en trabajo, compartido bajo una misma espiritualidad, de descubrimiento del trabajo de un montón de amigos en el Señor que ha hecho que tengamos una idea más real de la envergadura la misión con la que estamos comprometidos. Y disfrutando y degustando de cada minuto vivido.

He de decir, antes que nada, que es la primera vez que participaba de este foro, con lo cual cada paso dado era le descubrimiento de una nueva y agradable sorpresa.

El viernes por la noche nos encontramos durante el rato de la cena, según íbamos llegando son vimos con viejas amigas, con caras nuevas de distintos lugares de España, de Valladolid, de Bilbao, de Gijón, de Gran Canaria, de Salamanca, de Valencia, de Barcelona, de Sevilla, de Granada, de Pamplona, de Madrid, de Zaragoza, Gijón y Bilbao, y seguro que se me escapa alguno. Algunos llegaron un poco tarde y aumentó la expectación por la dinámica preparada por Leti. Y allí nos vimos navegando juntos en un barco, que más parecía el camarote de los hermanos Marx, cada uno en su roll que hacía que el barco fuera casi ingobernable. Y así empezamos a ver que siendo todos los que somos necesitamos un modo y orden de organizarnos y trabajar.

Y empecemos con el sábado. Recordar el objetivo que nos une este fin de semana: sentirnos cuerpo apostólico en Misión.

Tras un momento de oración para ponernos en presencia del Señor nos preguntamos ¿Cuál es la llamada que el mundo y la Iglesia nos está haciendo?

En este momento la unidad de apoyo a la misión, el equipo de formación y cada una de las ocho líneas de misión (espiritualidad, migraciones, sociopolítica, misión jóvenes, ecología, Familia, Diversidad sexual y de género y mujeres en diálogo) presentaron el estado de cada una de ellas, de un modo contemplativo, y digamos que actualizando lo vivido en la Asamblea de Málaga. Fue le momento de tomar conciencia de nuestro cuerpo apostólico en misión.

A partir de aquí nos metimos en “conversación espiritual” por grupos para dar respuesta a otras dos preguntas íntimamente ligadas a lo vivido: ¿Cuál es la llamada que el mundo y la Iglesia nos está haciendo?¿Cómo respondemos a la llamada del mundo y la Iglesia?

Y así nos encontramos en disposición de adentrarnos, por la tarde del sábado, en compartir y trabajar nuestra planificación y mirada estratégica, sin olvidar que tenemos que darnos un modo y orden común. Y nos preguntamos: ¿Cuál es nuestro envío al mundo y a la Iglesia?

Cada línea presentó, en forma de botellas aquellos objetivos y acciones en las cuales están ahora mismo embarcados. Fue otro momento rico en compartir y que me atrevería que nos dejó un pelín abrumados, pero felizmente embarcados en un trabajo ilusionante.

Y volvimos a nuestra conversación espiritual, que me atrevo a decir que fue muy emotiva y llena de diferentes mociones que me atrevo a decir que nos llevan confirmar ese envío del cual nos sentimos partícipes y del que nos preguntaban.

Y llegó el momento de la Eucaristía. Fue un momento de agradecimiento del don recibido, del regalo de las palabras de Javier, de envío (de las tres nuevas líneas de misión) y de compromiso permanente. Y en este momento de presencia de todas delante del Señor, me quedo sin palabras que describan mis sentimientos, más que decirles: ¡¡¡¡GRACIAS POR ACOMPAÑARNOS!!!

Nombrar el compartir de jana, de su finalización del compromiso de presencia en el Foro de Laicos, y del compromiso y presencia de Belén a partir de ahora.

Luego tocó irnos a celebrar el día alrededor de una cervecita o de un vinito de Rueda. Cenamos y jugamos un rato.

Y llegamos al domingo, con la mayor parte del trabajo. Nos embarcamos en hacer una contemplación y recoger en ella los posos que nos había dejado el día anterior y sentir y gustar del sentimiento de comunidad que trabaja en misión.

Y llegó el momento de que Itziar nos presentara el presupuesto, las claves las que se asienta, los principios sobre los que se ha construido, y los criterios de ajuste de cara a la realizad de recursos que tenemos. (No me paro más en este tema porque estará perfectamente descrito en el documento del fin de semana, pero también recordar que es fundamental para desarrollar la misión a la que nos sentimos llamadas).

Por último, Leti e Itziar nos presentaron brevemente nuestra CARTA NAUTICA, los siguientes pasos a dar.Y hasta aquí llega mi sentir y gustar del fin de semana que queríamos compartir con ustedes.

Ángel Mercado

Linea de misión Ecología CVXE

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