En el día de Santa Febe

Os recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la Iglesia de Cencreas, para que la recibáis, en atención al Señor, como merece una persona consagrada, y la asistáis en los asuntos en que os necesita. Ella ha protegido a muchos, empezando por mí. (Rom. 16, 1-2)

Hoy 3 de septiembre conmemoramos el día de Santa Febe.

Santa Febe fue una mujer de gran valor y profundo amor. Respondió a la llamada de Dios para servir al pueblo de Dios durante los primeros días de la Iglesia, cuando la persecución contra los cristianos era grande. Fue ministra de una iglesia doméstica en Cencreas (Grecia), un concurrido puerto marítimo situado a unos diez kilómetros de Corinto. Por encargo de Pablo, Febe recorrió más de 1.000 km desde Cencreas hasta Roma, cruzando el mar Jónico por el camino, para reunirse con la comunidad cristiana de aquella ciudad y transmitir su carta.

Pablo nombra a Febe como “diakonos” (ministra, servidora) y “prostatis” (patrona, benefactora).  Con estas palabras reconoce el servicio de Febe y su apoyo, su discipulado, su liderazgo y su competencia para ayudarle a él y a los demás, y pide específicamente a la comunidad de fe de Roma que también la reconozca. Reconocer y recibir el llamado de cada persona es reconocer la obra del Espíritu Santo en nuestras comunidades. El Espíritu Santo no tiene otras manos y pies que los nuestros. Y así, cuando reconocemos cómo cada persona está siendo llamada al discipulado estamos reconociendo el movimiento de la Ruah.

En octubre de 2023, los miembros de la Asamblea Sinodal se reunirán en Roma para la etapa universal del Sínodo Global, cuyo título es “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. Durante la primera fase de escucha y consulta, un tema crítico que surgió de escuchar a millones de personas en todo el mundo es repensar la participación de las mujeres (DEC #60-65)

Mirando a Santa Febe y desde su carisma, os invitamos como comunidad a orar sobre estas preguntas:

  • ¿Cuáles son los dones particulares que las mujeres ofrecen a nuestra comunidad?
  • ¿Cómo estamos siendo llamadas por el Espíritu Santo, a nivel personal y como comunidad, a responder a la necesidad crítica de repensar la participación de las mujeres en una Iglesia sinodal?
  • ¿Cómo puede la Iglesia de nuestro tiempo cumplir mejor su misión mediante un mayor reconocimiento y promoción de la dignidad bautismal de las mujeres (IL #B 2.3)? 

Pidamos la intercesión de Santa Febe y la luz del Espíritu Santo para que nuestra Iglesia discierna activamente cómo cumplir mejor su misión a través de un mayor reconocimiento y participación de las mujeres en una Iglesia misionera.

Equipo Mujeres en Diálogo de CVX-E

Reflexiones y material tomado de discerningdeacons.org

#StPhoebeDay #StPhoebe #ReceiveHer #DiscerningDeacons 

9 Comentarios

  1. Maria Angeles

    Reflexión extraordinaria

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    • Maria

      Santa Febe y millares mas merecen ver una Iglesia con mujeres en todos los carismas y jerarquias
      Haganlo posible !!!

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      • Fefi Valeron

        ¡Hagámoslo posible!!

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        • Ma.del Carmen Rico

          Es muy inspirador el testimonio de Febe, a la par que muestra que a desde ese ” in illo tempore” se reconocía el diaconado femenino.

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  2. Marta Huguet Prunera

    Me ha encantado conocer esta información.
    Muchas gracias… también por los comentarios y reclexiones.

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    • Pilar Cabezudo Moral

      Yo creo que en pleno siglo XXI lo de menos es saber si hubo o no diaconisas antes en nuestra Iglesia. La ordenacion ministerial de la mujer se debería basar simplemente en que como dice el Génesis ” Hombre y mujer los creó” Somos iguales e independientes y por tanto con los mismos derechos y deberes
      A mi me parece que es de sentido común que la mujer tenga derecho no solo sl diaconado sino también al sacerdocio

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  3. Candelaria

    Me parece muy interesante

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  4. Ma.del Carmen Rico

    Es muy inspirador el testimonio de Febe, a la par que muestra que a desde ese ” in illo tempore” se reconocía el diaconado femenino.

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  5. Joaquin

    Buenas tardes a mi me parece que la iglesia tiene que ser horizontal y democrática para que todos esos cambios que pedimos se hagan realidad, la iglesia tiene que ser femenina y que la mujer tenga cargos como los sacerdotes, una iglesia abierta al mundo y participativa y asamblearia y democrática y progresista, y que todas/os seamos comunidad de crecimiento en la fe y en la espiritualidad. Un abrazo Jokin

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