La Asamblea Mundial de la GNRC en Madrid: un encuentro de inclusión y esperanza en la Iglesia

Inspirados por el proceso sinodal de las familias, la GNRC , Red Global de Católicos Arcoíris, surgió en Roma, Italia, el 3 de octubre de 2014, gracias a un grupo de líderes católicos LGBTIQ+ y aliados que se reunieron allí para «Caminos de Amor», una conferencia teológica internacional sobre las personas LGBT y la Iglesia, organizada por el Foro Europeo de Grupos Cristianos LGBT.

La Red Global de Católicos Arcoíris (GNRC) reúne a grupos y a sus miembros que trabajan por la atención pastoral y la justicia para las personas lesbianas, gais, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTIQ+) y sus familias. La Red trabaja por la inclusión, la dignidad y la igualdad de esta comunidad en la Iglesia Católica Romana y en la sociedad en general.

Actualmente la GNRC cuenta con 45 grupos miembros y 6 miembros asociados en el mundo. Algunos miembros de CVX colaboran con la gestión de la  GNRC.

Cada dos o tres años se celebra una asamblea mundial, un evento transformador que reúne a personas católicas LGBTIQ+, familias, amigas y aliadas de todo el mundo para compartir, aprender y celebrar nuestra diversa comunidad.  La primera asamblea fue en Roma (2015), siguieron Múnich-Dachau (2017), Chicago (2019), Ciudad de México (2022) y del 21 al 25 de agosto de 2025 hemos celebrado la asamblea en Madrid. La Asamblea de la GNRC ofrece una plataforma para entablar un diálogo significativo, fomentar las conexiones comunitarias y abordar los desafíos únicos que enfrenta nuestra comunidad global. Esta asamblea sirve como un faro de esperanza y solidaridad, uniendo voces de todo el mundo para inspirar el cambio y promover la inclusión dentro de la Iglesia Católica.

¿Por qué participar en la asamblea como miembros de CVX?  Quienes hemos asistido hemos constatado la importancia de lxs aliadxs, personas o comunidades no específicamente LGTBIQ+ (familias con miembros del colectivo o CVX) que manifestamos que la Iglesia es inclusiva y trabajamos por ello en nuestros entornos creyentes. Por supuesto, es importante que existan los grupos específicamente diversos, para que las personas se sientan acogidas y  acompañadas cuando mucho de lo que se experimentan son discursos y gestos de rechazo y exclusión. Pero el objetivo final es una Iglesia de todos, todos, todos, como bien dijo Francisco en la última JMJ y reafirmó la carta que monseñor Cobo envió a la asamblea. Ojalá en la próxima asamblea haya otras muchas comunidades cristianas presentes.

Los que participamos os comentamos nuestra vivencia:

– Marisol (CVX Pere Favre en Barcelona): he podido participar de varias asambleas, así que Madrid era un momento de dulce reencuentro con personas muy queridas. Ponemos en común nuestras preocupaciones: cómo hacer una Iglesia más inclusiva, el papel de la mujer dentro de nuestras organizaciones, en  la Iglesia y en la sociedad… Fue una novedad conocer la Padis en India. Luisma (Crismhom), María Luisa Berzosa y yo presentamos la nueva herramienta de CVX: El viaje arcoíris , ya os iremos comentando.

– Victoria (CVX en Sevilla): Llevo colaborando y trabajando activamente con la GNRC desde 2021, primero coordinando el grupo de mujeres y desde octubre 2022 como tesorera. Poder traer la asamblea de la GNRC a Madrid ha sido, con diferencia, el mayor reto organizativo en el que he colaborado nunca. Han sido muchísimas horas de trabajo pero que se han visto enormemente recompensadas. En primer lugar por poder conocer personalmente a tantas y tantas personas que hasta ahora solo había podido ver a través de una pantalla o un email. Pero sobre todo por poder conectar con ellas, compartiendo la fe, dándonos unes a otres y creando un espacio común donde todos nos sintamos acogidos y desde ahí construir Iglesia, con mayúscula. Recibiendo mucho fruto y sembrando aún más, porque la GNRC no se queda solo en esta asamblea sino que, del jubileo a la documentación bibliográfica pasando por las ayudas regionales, se trata de hacer Reino todos los días y todes juntes.

– Kike (CVX en Gran Canaria): Tuve la oportunidad de participar en la IV Asamblea GNRC en México 2022 y, desde ese momento percibí la importancia de que exista una comunidad global de entidades y personas creyentes diversas, pues favorece una mayor visibilidad de nuestra realidad, a la vez que ofrece motivación y esperanza a todas las personas creyentes LGTBI, especialmente a quienes viven en lugares donde tristemente todavía la orientación e identidad afectivo sexual diversa están consideradas delito y son causa de persecución y hasta de pena de muerte. Vivir la Asamblea en Madrid, ha sido un gran regalo, una oportunidad para compartir con otra/e/os hermana/e/os, para conocer otras realidades, para ponernos al servicio de una causa común, el anuncio de la buena noticia, teniendo como horizonte la importancia de recordar a la iglesia y a la sociedad, una gran verdad del evangelio: Que Dios ama a todas las personas tal como somos, sin ninguna distinción, pues así nos creó y que nos invita a amarnos los una/e/os a los otra/e/os”. Me siento profundamente agradecido, pero a la vez más comprometido si cabe, puesto que aunque vamos avanzando, aún hay mucho por hacer, “la mies sigue siendo abundante y, los obreros pocos”.

Quiero destacar que en mi proceso personal, CVX y GNRC van de la mano, pues fue en el grupo de acogida de CVX (2022) donde por primera vez, delante de personas católicas  pude hablar de mi orientación afectivo sexual diversa, sin sentirme juzgado ni señalado, antes bien, plenamente acogido, también, en aquel año, CVX Diversidad, convocó el primer encuentro sobre sexualidad, en el cual pude estar presente.

– Bea Blesa (CVX en Sevilla): Ha sido la primera vez que he participado en la asamblea de la GNRC y debo reconocer que ha sido una experiencia enorme de sinodalidad. Me he encontrado con personas muy diferentes repartidas por el mundo unidas por la pasión por el Reino, por ir avanzando en una Iglesia más inclusiva, más acogedora, más hogar. Que, con la aportación de cada creyente, contribuya a que el mundo sea más justo y deje de considerar a quien es diferente como un peligro, alguien que no tiene la condición de persona ni derechos. Me ha emocionado la presencia de dos hijos de una pareja homoparental que han permanecido durante toda la asamblea y la de otrxs niñxs que han aparecido en momentos puntuales. Son ellxs quienes nos animan a caminar en esperanza, a no desfallecer.

– Águeda (CVX en Valladolid): ¡Qué gran regalo hemos vivido en Madrid! Personas de África, India, América del Norte y del Sur, Australia, Europa… la diversidad en todas sus formas. Para mí, también ha sido mi primera asamblea de la GNRC. He realizado mis prácticas de máster con esta organización durante casi un año y he podido colaborar en parte de la organización de dicha asamblea. Agradezco a todas las personas, comunidades y organizaciones que abogan por una Iglesia inclusiva y, en especial, destaco mi agradecimiento a aquellas personas heterosexuales que se unen a la causa de forma desinteresada; os necesitamos. Por último, sugiero que sigamos caminando hacia la inclusión no solo de las personas LGTBIQA+, sino de todas aquellas que sufren discriminación a condición de su etnicidad, capacidad, edad, género, religión, creencia, etc. Una mirada interseccional para no dejar a nadie en los márgenes ¡Seguimos!

– Mercedes y Oscar (CVX en Valladolid) Para nosotros ha sido un auténtico regalo recibir la llamada a acompañar el espacio LGBTIQ+ que se ha iniciado en Valladolid,  (y sabernos respaldados por la comunidad). Acudimos el domingo a la GNRC por nuestro compromiso con esta realidad y con este espacio. Fue emocionante conocer y compartir con tantas entidades y personas comprometidas con el colectivo. Escuchar sus reflexiones, vivencias, y vincularnos más en lo afectivo. Sentir que Dios estaba soplando por ahí. Volvimos con el corazón emocionado y confirmados en la misión. Sintiéndonos privilegiados, en Sus Manos y a Su disposición también en esto.

-Ana González Fadrique (CVX en Valladolid): Este fin de semana he tenido la gracia de participar por primera vez en la Asamblea de la GNRC (Global Network of Rainbow Catholics), celebrada en Madrid. Han sido días llenos de encuentro, oración, conversación, reflexión y celebración junto a personas católicas LGTBIQ+ procedentes de todo el mundo, con quienes comparto el mismo amor que vivo recibido de Dios y que entrego por Dios.

En esta Asamblea hemos experimentado lo que tantas veces proclamamos con fe: que somos hijas, hijos e hijes de Dios tal y como nos ha soñado. Quiero dar las gracias de corazón a todas las personas que han hecho posible este encuentro, y en especial a quienes han viajado desde países donde todavía hoy la homosexualidad o transexualidad se criminaliza. Su valentía y su testimonio nos conmueven y nos recuerdan que lo que pedimos y por lo que rezamos no son privilegios, sino derechos humanos fundamentales. También agradezco profundamente a todas las personas aliadas, que sin ser parte del colectivo caminan a nuestro lado, apoyan nuestra causa y nos recuerdan que no estamos solxs.

Esta Asamblea ha sido también una preparación providencial para la próxima peregrinación católica LGTBIQ+ en Roma, que viviremos el próximo fin de semana. Haber compartido estos días nos permite ir con más confianza, como comunidad que se conoce mejor, que se anima mutuamente y que se sabe guiada por el Espíritu. No creo que las fechas sean una simple coincidencia: siento que forman parte del plan amoroso de Dios.

Seguimos rezando para que el corazón de todas las personas que conforman la Iglesia se vaya abriendo cada vez más a nuestra realidad, y que pueda reconocer que lo que pedimos no es “una Iglesia a nuestra medida”, sino la fidelidad a lo que Dios mismo nos inspira: acoger, respetar y amar su creación diversa, sin exclusiones ni juicios, y con la certeza de que todxs somos parte del mismo Cuerpo de Cristo.

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