Nunca dejaré de crecer y hasta rejuvenecer en CVX

Ecos del taller presentación del Proceso de crecimiento en Málaga

Centro Arrupe (Málaga). Participamos CVX en Almería, Granada, Jerez y Málaga.

Soy Milagrosa, miembro de CVX en Málaga. Madre, abuela y  bisabuela, lo que puede daros una idea de mi edad avanzada, con una vida llena de todo lo que puedan imaginar y más, pero siempre agradecida  por tanto bien recibido. Y buscando y hallando  siempre el “PARA” de PF.

Cada vez me cuesta más asistir a una Jornada de Formación, sea al nivel que sea. No por razones físicas ni de salud, gracias a Dios estoy estupenda. Es verdad que tengo complicado el horario del transporte y la distancia: el sábado fueron 12 horas desde que salí de mi casa hasta que regresé. Las causas son otras… pero me puse en modo discernimiento, y  en mi conversación con el Señor, me sale sí o sí.  Sí porque el saber  no ocupa lugar, porque es alimento para mi capacidad de seguir acompañando a otros, como guía de un grupo en Tenerife, acompañante on-line de varios miembros de nuestra Comunidad CVX en Andalucía y Canarias; y de un grupo de Vida en dos Parroquias, acompañante de EE.EE… Todos se merecen ese esfuerzo y más.

Dios me quiere ahí: mi edad, recorrido en la vida y servicio a la Comunidad no solo no es un impedimento, sino todo lo contrario. Es hacer presente que este proceso es fruto de una historia fértil, de un recorrido de más de 40 años, donde no nos anclamos en ningún momento al pasado; por el contrario, seguimos siempre en “SALIDA” .

En mi examen de la Jornada disfruté delante del Señor de cada momento vivido y del compartir, sentir y gustar de nuestra vida en Comunidad.

El sentido de pertenencia a una Comunidad Mundial es a veces complicado, pero esa misma complejidad es fundante y nos hace libres, irrepetibles.

El sábado fue un día muy especial. Unidos en Cristo, con la intención de conocer nuestro nuevo plan de formación, perdón, “Proceso de Crecimiento”.

No os mentiría si os dijera que al principio me sentía un poco fuera de juego. Gracias a Dios, a la propia dinámica, y a la fantástica preparación de la jornada desde sus comienzos, me fui integrando y olvidándome de prejuicios. Me sentí una más y mucho más.

Las distintas dinámicas facilitaron de modo muy ignaciano sentirnos miembros de la CVX, todos en un mismo caminar. Es difícil hacer un resumen de lo que significó la jornada-convivencia. Para mí fue un maravilloso encuentro; excelentemente preparado y llevado a cabo por Guada y Victor; fraterno, coloquial, creativo e interpelante.

“Tiempo de iniciación, Tiempo de Fundamentación. Tiempo de discernimiento.  Vida apostólica…”

Incluso la comida y la foto de grupo han sido como la vida misma…

Y llegó la hora de los compromisos, temporal y permanente.

Me siento tan orgullosa de mi compromiso permanente.

Me ha hecho tanto bien y me ha ayudado tanto a sentirme CVX, a pesar de la evolución de la propia Comunidad y de la mía personal. Mi compromiso es fundante para mí. En la Comunidad y desde ella en mi vida apostólica, esté en la Misión que esté. En mi vida familiar, vecinal, parroquial y diocesana. Algo tan incuestionable en mí.

Sin duda soy de otro tiempo. Pero también ese compromiso me hace ser muy respetuosa y comprensiva  con quienes no lo viven así. Para mí son signos de los tiempos. Hoy una gran mayoría cuestiona o huye de un compromiso para toda la vida, en lo civil y lo eclesiástico; en lo personal, familiar… Ya no hay “amigos para siempre”. No lo digo yo; lo constatan los expertos en relaciones humanas.

“Mi compromiso es con Dios. No necesito hacerlo con nadie más”. Hasta de eso aprendí el sábado.

De verdad, una experiencia inolvidable. Nunca dejaré de crecer y hasta rejuvenecer en CVX.

Milagrosa

CVX en Málaga

3 Comentarios

  1. Marta

    Gracias

    • M. Jesus Fanjul

      Desde dentro con amor gratitud. Gracias!!

  2. M. Jesus Fanjul

    Desde dentro con amor gratitud. Gracias!!