Pascua Jóvenes en Tenerife: Por tí, todo

Esta Semana Santa la CVX ha acompañado una Pascua para jóvenes Mag+s en Tenerife, la experiencia no ha sido fruto de la casualidad sino de un buen trabajo en equipo, que buscaba seguir construyendo Reino.

Es un hecho que desde hace varios años soñamos en el Equipo de Misión Joven con ofrecer una Pascua para jóvenes adultos, también es cierto que uno de los objetivos del Equipo siempre ha sido poder visibilizar la CVX como una opción cercana y real para vivir la fe en Comunidad para aquellos jóvenes que acaban la etapa Mag+s. 

Hasta aquí estoy compartiendo con vosotros algo que probablemente más de uno ya sabríais.

Nuestra ilusión comienza cuando, en septiembre de 2023, en una reunión con Mag+s, se nos plantea la necesidad de tener más oferta de Pascuas para jóvenes- adultos. Es aquí cuando empiezan una serie de conversaciones que nos hacen empezar a soñar en que está necesidad la pueda cubrir CVX, e inicialmente se nos encomienda esta labor al Equipo de Misión Joven (EMJ). 

Conociendo en Mag+s la realidad migratoria que hay en España, se nos propuso una Pascua con esa línea. Siendo conscientes de que las migraciones siempre han sido una línea prioritaria en CVX, enseguida nos pusimos en contacto con el Equipo de Migraciones de CVX España quienes nos dieron la idea de poder hacer algo con un sentido profundo de frontera en Tenerife, lugar donde había habido una llegada masiva de migrantes en los últimos años, debido a los cambios en  las rutas migratorias. La idea era todo un reto, tanto por la distancia desde la península como por ser un destino tan turístico en Semana Santa; económicamente sabíamos que era complicado, así que buscamos ayuda. En este sentido le debemos todo a Leticia (Unidad de Apoyo a la Misión) y, quien nos ayudó a conseguir una beca del ExCo que nos permitía abaratar inscripciones y poder becar a aquellos participantes que lo necesitasen para el transporte. 

De esta manera comenzamos el trabajo en diciembre de 2023 formando un equipo organizador con gente del Equipo de Migraciones (Miriam), de CVX Tenerife (Regina, Cecilia y Ana), del Equipo de Misión Joven (Eva y Blanca), al que posteriormente se uniría otra compañera de CVX Padre Arrupe Madrid (Mayte) y por último David Fagundo SJ (asistente de CVX Las Palmas), quien nos acompañaría durante toda la Pascua. 

El lugar estaba claro: casa Manresa, un lugar con mucha historia, actualmente gestionada por la CVX Tenerife, consta de  un espacio para acoger personas migrantes y otros para actividades comunitarias, con vistas preciosas al mar y del Teide y con mucha naturaleza.  

Los participantes: jóvenes adultos con sensibilidad para la realidad migrante, con ganas de salir de casa a un lugar de frontera y con experiencia previa en Pascuas y Ejercicios Espirituales. 

Partiendo de esta base, fueron saliendo las diferentes propuestas que después se llevaron a cabo en la Pascua. La capacidad que tiene la casa no es muy amplia, lo cual vimos como una ventaja para poder crear un espacio más íntimo para los jóvenes. Se inscribieron 12 participantes de diferentes comunidades de CVX, Mag+s y de otras espiritualidades que venían de Madrid, Burgos, Gijón, Zaragoza, Sevilla, Bilbao y Tenerife. 

Comenzamos la Pascua con la llegada escalonada desde la Península el miércoles Santo, algunos compañeros de CVX en Tenerife colaboraron en ir a buscar a los jóvenes al aeropuerto, en casa Manresa, donde les esperaba Regina (CVX en Tenerife), cocinera de la Pascua y mucho más. Varios de ellos pasaron el día en La Laguna y en la playa, mientras los demás iban llegando. Cuando ya habían llegado todos tuvimos  una breve bienvenida y explicación de la historia de la casa, de la mano de David Fagundo SJ, Miriam y Cecilia. Había sido un día cansado con madrugones, caminatas y largas esperas en aeropuertos, así que, terminamos tras compartir cena y una breve oración. 

El Jueves Santo comenzó con una oración- contemplación en la playa, continuamos en la casa compartiendo en grupo y elaborando pan, que compartiríamos en la Eucaristía y en la comida. A primera hora de la tarde nos trasladamos a la parroquia de los Gladiolos, donde íbamos a celebrar los oficios todos los días. Esta parroquia tiene algo muy especial, el barrio donde está, humilde, de gente trabajadora y cuyo párroco además, está al frente de la Fundación Canaria El Buen Samaritano. Está organización tiene entre uno de sus múltiples proyectos acoger a personas jóvenes inmigrantes en situación irregular en el país, favoreciendo la integración socioeducativa y proporcionándoles los recursos y herramientas para que tengan cubiertas sus necesidades básicas diarias.  Además, se trabajan competencias comunicativas básicas en español y se llevan a cabo acompañamientos y seguimiento individualizados en materia sociolaboral, formativa, sanitaria y legal. 

Tras participar y animar  con nuestros cantos en los oficios de Jueves Santo y en la Hora Santa, compartimos la cena con unos 20  jóvenes de la Fundación Buen Samaritano. Una cena muy especial con comida preparada por nuestra querida Regina con ayuda de Khadi y Miriam y por los jóvenes de la Fundación. Esta cena era para ellos la primera comida del día, tras romper el ayuno en ramadán; pudimos conocerles y conocernos; después compartimos velada. El Padre Pepe nos explicó los proyectos de su Fundación, algunos compartieron parte de su experiencia de migración y cómo se habían sentido al llegar. Fue una noche intensa y llena de amor fraterno. 

Al día siguiente, comenzamos con oración en casa Manresa, el oratorio de la casa estaba presidido  por una cruz hecha con cayucos que habían llegado a las costas canarias, que nos acompañó toda la Pascua. 

Tras el desayuno, nos trasladamos a la ermita del Teide, donde daría comienzo el Vía Crucis. Hicimos un recorrido por los senderos que hay en la base del Teide. Cada estación, marcada por el texto del Evangelio, acompañado de un testimonio actual de algunas  víctimas de los pecados del mundo actual. Tras el vía Crucis y la comida al aire libre; nos trasladamos de nuevo a nuestra parroquia, para continuar con los oficios de Viernes Santo. 

Tras los oficios y de vuelta a casa hubo momento para el descanso y una pequeña cena austera, que nos ayudase a continuar en el ambiente de viernes Santo. 

Después, un tiempo de oración en silencio  y adoración de la cruz, con espacio también para el sacramento de la reconciliación. 

Al día siguiente comenzamos con oración en casa Manresa, que nos situaba en el silencio del Sábado Santo, y tras el desayuno llegaron las personas de Sansofé un proyecto iniciado por las Religiosas de la Pureza de María de acuerdo con la delegación de Migraciones del Obispado de Tenerife, ante la llegada masiva de migrantes en patera desde la costa de Senegal, Marruecos, Gambia y Mauritania principalmente. La palabra sansofé en lengua guanche significa «sé bienvenido a mi casa». El objetivo de Sansofé es ofrecer acogida, acompañamiento familiar, integración social y cultural. Esto se consigue principalmente a través de clases de español y encuentros para estar cerca de los migrantes. Llegaron unas 25 personas con 5 voluntarios del proyecto, de diferentes edades y nacionalidades. Pasamos parte de la mañana entre actividades para conocernos por grupos pequeños, juegos y una caminata por los alrededores de casa Manresa, desde donde se tienen unas vistas estupendas de Tenerife, con el Teide de fondo. Al final de la mañana, nos dieron su testimonio Arancha, una de las trabajadoras de Cáritas, Suso (el delegado de Migraciones) y Khadi una mujer senegalesa, con estudios de filología hispánica y un máster en la Universidad de la Laguna, que llegó hace años a Tenerife, es traductora y lidera un grupo de estudiantes de Senegal en Tenerife. 

Tras pasar una mañana intensa con ellos y después de comer y descansar, tuvimos un ratito tranquilo de oración personal en casa Manresa y posteriormente hicimos un camino de Emaús por parejas, donde compartieron sobre su Sábado Santo, su experiencia de Fe y Comunidad y terminamos compartiendo en grupo lo vivido esa tarde. 

Después de la tranquilidad, tocaba ponerse en marcha y preparar la Vigilia Pascual, con sus cantos, sus lecturas y demás… cenamos en casa y nos pusimos en marcha a los Gladiolos. 

La vigilia Pascual fue especial, la iglesia se llenó de gente que había venido también de Añaza (la otra parroquia que lleva el Padre Pepe), tuvo 4 momentos y 4 lugares, la entrada para la bendición del fuego pascual, otra zona para la liturgia de la palabra, después nos trasladamos a la pila bautismal, donde celebramos el bautismo de dos personas adultas migrantes de Senegal y Colombia y terminamos en el altar central para para celebrar el final de la Eucaristía. Animamos con cantos a los que se sumó toda la gente y después continuamos con chocolate y bollos todos juntos, aún pudimos compartir canciones y guitarras con las personas de la parroquia y los migrantes de El Buen Samaritano. 

Al llegar a casa  Manresa,  nuestras queridas compañeras de CVX Tenerife nos habían preparado algo de guateque para continuar con la celebración que corresponde a una buena Pascua joven. 

El domingo, día de despedidas, después de recoger la casa, tuvimos una preciosa eucaristía de Envío de la mano de David Fagundo que, además había estado celebrando y concelebrando durante todos los oficios en Los Gladiolos. Pudimos compartir nuestras experiencia de Pascua y al final tuvimos nuestro recuerdo de la Pascua, una cruz pequeñita y un marcapáginas con la cruz de cayucos y la frase “fui forastero y me acogieron”.

Blanca Gracia

Coordinadora del Equipo de Misión Joven.

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