Imagen portada: Congreso nacional de 2023 M+J, “Saber unir”. María Alexandra e Iñigo de CVX en Madrid, asistieron como representantes de CVX al reconocimiento que se hizo a todas las organizaciones implicadas.
El martes, 14 de abril, por fin, el Gobierno aprobó en el Consejo de ministros el real decreto para la regularización extraordinaria de 500.000 personas migrantes. Han pasado casi tres meses desde que, el 27 de enero, por vía de urgencia y mediante Real Decreto se inició la tramitación extraordinaria. Esta iniciativa fue impulsada por el partido Por Un Mundo Más Justo y por la Fundación para la Ciudadanía Global en abril de 2021.
Esta ILP consiguió el apoyo de más de 1.000 organizaciones sociales, más de 700.000 ciudadanos y ciudadanas que firmaron la iniciativa y más de 17.000 personas voluntarias que participaron en la recogida de firmas.
El equipo de Migraciones y el grupo de Incidencia Política queremos agradecer al partido Por Un Mundo Más Justo haber puesto en marcha esta iniciativa. Para ello, hemos pedido a dos militantes, Jesús Barcina, amigo de CVX, y Javier Martínez Baigorri, de CVX en Pamplona, que nos cuenten cómo vivieron este proceso.
Son palabras que entusiasman, que dan esperanza y que ayudan a vivir este tiempo pascual: un tiempo en el que el Señor se hace presente en el camino, nos anima y nos envía a proclamar la Buena Noticia hasta los confines del mundo.
Os invitamos a leer estos testimonios, saboreando las palabras de nuestros compañeros.
Gracias, Jesús; gracias, Javier, por vuestra implicación política, vuestro talante y por hacernos soñar
Línea de misión migraciones de CVX en España
Medio millón de gracias
Por Javier Martínez Baigorri
Han pasado casi dos años desde que el congreso admitió a trámite la ILP presentada para solicitar la regularización para medio millón de personas que trabajan y viven entre nosotros desde hace tiempo.
Para ese momento ya llevábamos tiempo trabajando para que ello fuera posible. Todavía recuerdo la alegría que supuso para mí el momento de empezar a trabajar por ello. Mi partido, Por un Mundo más Justo, era uno de los impulsores principales, sí, pero además mi comunidad, CVX-E, era una de los cientos de instituciones adheridas a la campaña. ¿Qué más se podía pedir?
Recuerdo salir a coger firmas con dos de mis hijos -que ahora tienen 16 y casi 14 años- y lo que supuso para ellos enfrentarse a la respuesta de las personas que abordaban por la calle. La alegría por cada firma conseguida y los ánimos que recibían de las personas favorables a la regularización. También la cara de no entender nada cuando recibían una negativa e incluso comentarios despectivos hacia la recogida de firmas y las personas migrantes. Se dieron cuenta de que les parecía tan obvio, derechos para todas las personas, no es algo que pueda darse por asumido.
Recuerdo las conversaciones con amigos: unos involucrándose en la recogida, otros justificando su negativa…
Recuerdo la alegría de ir completando hojas de firmas y recuerdo el momento en que se admitió a trámite parlamentario. Y de repente, ahí quedó la cosa.
Cuando se anunció que el gobierno iba a aprobar un decreto para que por fin tuviera lugar la regularización, surgió la tentación de quedarme con el hecho de que no fuera el parlamento quien lo sacara adelante, la tentación de quedarme con la mezquindad de algunos tertulianos que tachaban de infiltrados de izquierdas el apoyo de tantas instituciones de Iglesia a la iniciativa, la tentación de enfadarme con el argumentario de algunos partidos políticos. La tentación, en definitiva, de no disfrutar y agradecer el momento.
Pues no, no cedo a la tentación. Quiero disfrutar esta pequeña victoria. Disfrutar de poder hacer política de verdad sin estar en ninguna institución. Disfrutar de pertenecer a un partido que ha hecho algo muy grande y, al mismo tiempo, valorar que sólo ha podido hacerlo porque se ha dejado acompañar por cientos de instituciones entre las que ha quedado escondido. Disfrutar de que la CVX ha puesto su granito de arena para construir el Reino aquí y ahora. Disfrutar de que mi familia ha estado involucrada en ello. Disfrutar y agradecer, sobre todo, porque lo más importante no es nada de lo que he dicho en las líneas anteriores, sino que lo importante es que cientos de miles de personas van a vivir un poquito mejor. Se lo merecen.
Gracias a todos los que habéis hecho posible que esto sea una realidad.

“O trabajamos juntas desde la diversidad, o nos come la polarización.”
Por Jesús Barcina
Soy Jesús Barcina, militante del partido Por Un Mundo Mas Justo desde el año 2005. Una militancia que considero que desde hace 22 años está dando muchos frutos, está ayudando a la transformación social desde la política y partiendo de lo pequeño, de la aportación de personas que como yo creemos que la implicación transforma. De esto pequeño nació la ILP.
En la Asamblea de 2019 nuestro compañero Augustin Ndour (primer firmante de la ILP) pidió dar prioridad dentro del partido a conseguir que se regularice a “nuestros hermanos y hermanas migrantes en España”. De la reflexión y trabajo colectivo a partir de aquí en al partido nació la ILP desde la plataforma ESencialES. Una plataforma compuesta al final por más de 900 organizaciones (entre ellas CVX) y más de 15.000 personas recogiendo firmas. Presentamos 611.821 firmas válidas.
Después vino una negociación de casi tres años donde participaron organizaciones tan diversas como Redes, Conferencia Episcopal, regularización Ya, Por Un Mundo Mas Justo etc.… Y los partidos del parlamento donde para mi destaca la implicación de Sumar. Podemos ha conseguido mejorar el resultado con el acuerdo que ha hecho con PSOE. Todas las organizaciones hemos sido necesaria pero ninguna suficiente.
Y ahora lo importante. Mas de 500.000 personas van a ser Regularizadas. 500.000 vecinos y vecinas de nuestros barrios que van a poder ser reconocidos. Algo que debería ser lo normal. Se respira un ambiente de optimismos en nuestros barrios, gracias a toda esta labor.
Y de quien es toda esta labor? Precisamente esto se tapa. Esta labor está en la red diversa que ha facilitado la recogida de firmas, y negociación. Una red que todo el mundo sabe que no viene de ningún bando, sino que es de todas. La sociedad civil organizada y diversa empujando en todos los despachas y espacios para que “nuestros hermanos y hermanas migrantes” puedan verse un poco más reconocidas. Seguiremos trabajando para que haya más. No nos olvidemos o trabajamos juntas desde la diversidad, o nos come la polarización.
Imagen: Augustín Ndour, primer firmante de la ILP, saludando ante los aplausos de todo el hemiciclo en el Pleno del Congreso de los Diputados en abril de 2024 cuando fue aprobada la tramitación parlamentaria de la ILP con 317 votos a favor y sólo 17 votos en contra.


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