Santa Febe, una vocación sin límites

Os recomiendo a nuestra hermana Febe, diaconisa de la Iglesia de Cencreas, para que la recibáis, en atención al Señor, como merece una persona consagrada, y la asistáis en los asuntos en que os necesita. Ella ha protegido a muchos, empezando por mí. (Rom. 16, 1-2)

El próximo 3 de septiembre conmemoramos el día de Santa Febe…


Se la recomiendo…
Al referirse a ella como su hermana, diaconisa y consagrada, Pablo indica que Febe es su colaboradora en el reino. Él la ha elegido para transmitir su mensaje a los nuevos seguidores del Camino, con la esperanza de que ellos también apoyen y crean en la Buena Nueva de Cristo. ¿Cómo fue para ella predicar y enseñar la fe?


Que la reciban en el Señor como corresponde a los santos…
Pablo pide a la comunidad romana que reciba a Febe con hospitalidad. ¿Se preguntaría si Febe sería bienvenida en un lugar nuevo, donde la gente no la conocía, o discriminada por ser mujer? ¿Quién podría haber viajado con ella en su viaje de Grecia a Roma? …ayudándola en todo lo que necesite de ustedes: ella ha protegido a muchos hermanos y también a mí.

¿Cómo fue para Febe compartir sus dones con los demás, al tiempo que necesitaba una cálida acogida? ¿Cómo impulsó el Espíritu Santo a los cristianos romanos a recibir el mensaje de Pablo a través de las explicaciones y comentarios de Febe sobre su carta?

Hoy en día, la devoción a Santa Febe está creciendo, especialmente desde que nuestra Iglesia católica se ha embarcado en un viaje para escuchar y consultar al Pueblo de Dios a través del Sínodo 2021-2027 sobre la comunión, la participación y la misión. Al
considerar cómo estamos llamados a ser Iglesia en el tercer milenio, podemos reflexionar sobre el testimonio de Santa Febe y San Pablo en el siglo I sobre el ministerio colaborativo. Podemos buscar su intercesión y la guía del Espíritu Santo mientras nuestra Iglesia discierne activamente cómo cumplir mejor su misión a través de un mayor reconocimiento y participación de las mujeres en una Iglesia misionera.


Porque lo que viene del Espíritu, como las vocaciones, no se puede parar. Es el Espíritu Santo quien elige, como eligió a Santa Febe a través de San Pablo. Y para el Espíritu no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos
vosotros sois uno en Cristo Jesús (Gal 3:28)

A la Iglesia no le sobran vocaciones, y todas y cada una de ellas son sagradas, ya que provienen del Espíritu mismo. No hay vocaciones de primera y de segunda, así como no hay cristianos de primera y de segunda categoría. Y es por ello que desde el equipo de Mujeres en Dialogo de CVX os invitamos a participar en la misa online que se celebrará el día 3 de septiembre en honor de Santa Febe. Será un evento en inglés y español y el objetivo es alcanzar más de mil participantes de todas partes del mundo, para rendir homenaje a Santa Febe, a las vocaciones femeninas y mostrar al Sínodo que hay un autentico interés por parte de miles de personas de todos los rincones del mundo para que Santa Febe no sea una excepción en la Iglesia, sino la norma. Porque como decía San Francisco de Asís, “Si Dios puede trabajar a través de mi, puede trabajar a través de cualquiera”. En igualdad y sin límites.

Si te gustaría profundizar en el tema del diaconado femenino, puedes sumarte al grupo de Mujeres en Diálogo enviando un correo a mujeresendialogo@cvx-e.es. Estaremos encantadas de contactar contigo y compartir este espacio de diálogo. ¡Gracias!

Línea de misión Mujeres en diálogo de CVX en España


La imagen procede de la pag web de Discerning Diacons. La autora es: https://www.laurajamesart.com/.

1 Comentario

  1. Marta Sánchez García

    Gracias

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