Hola, soy Menchu y soy maestra, bueno ahora… JUBILADA. Tendré que acostumbrarme a utilizar esta palabra, para mí totalmente nueva, recién estrenada en mi vocabulario y… en mi vida.
Seguro que al leer “jubilada” estaréis pensando: “qué suerte”, “ojalá yo lo estuviera”, “qué envidia”… Pues sí, es una suerte, pero sobre todo pienso que es una satisfacción sentir que has tenido una vida laboral plena, llena de sentido, que ha ayudado a conocer otras realidades (algunas muy duras) lejanas a la mía, que me ha hecho disfrutar y crecer. El otro día leí: “el truco para saber si has tenido una vida provechosa es mirar atrás y echarla de menos” Yo no puedo todavía mirar muy atrás pero sí que siento que la echaré de menos.
La tan repetida “Vuelta al cole” de este septiembre ha sido muy diferente para mí. Después de treinta y cinco años no ha habido encuentros con los compañeros, ni reuniones, ni claustros, ni acogidas de alumnos, ni recreos,…Ha sido una “vuelta hacia mí”, una vuelta a mirarme por dentro y hacia afuera, a entrar en un proceso de preguntarme muchas cosas: hacia dónde quiero ir, qué quiero hacer, qué quiero cambiar, cómo quiero que sea ahora mi vida,…
De repente te encuentras con un horario sin rellenar, una agenda vacía, un lienzo en blanco que quieres y tienes que empezar a “pintar”. Y… sientes vértigo. Sí, también mucha libertad, mucha independencia… pero también vértigo. Al principio asusta un poco, la verdad.
¿Por dónde empiezo?
Miro al Padre y le pido que me dé luz para orientarme en este nuevo camino, que me dé entusiasmo para no caer en la comodidad, que me ayude a descubrir lo importante, que me ayude a descubrir entre los dos lo que queremos que sea esta nueva etapa, que no se convierta en una “colección de actividades” que rellenan un horario sino que sea un camino constructivo y con sentido.
Empieza un nuevo camino.
Equipo Misión Espiritualidad CVX-E
Colaboración de Menchu Citores, CVX-Zaragoza


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