Tras nuestra primera parada en la que hicimos memoria agradecida de nuestro recorrido personal y comunitario, continuamos este camino compartido que nos lleva hacia la Asamblea de Málaga. Paso a paso, con más o menos cansancio, pero siempre acompañándonos y sosteniéndonos.
Se acerca el momento de parar de nuevo. De tomarnos un tiempo más tranquilo para hacernos conscientes, re-conocer y agradecer la vida apostólica de la comunidad en este tiempo.

Esta segunda parada nos propone un pequeño recorrido por nuestra vida apostólica en estos años, a través de las noticias que se han ido publicando en nuestra página web. Es una forma de re-cordar y hacernos conscientes de como hemos respondido a las llamadas.
Busco un tiempo tranquilo, fuera de las ocupaciones y las prisas de la vida cotidiana. Me dispongo para encontrarme con Jesús, el Señor.
“Dad gracias al Señor porque es bueno” Salmo 117
“En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado. Él les dijo: Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco” (Mc 6,30)
Él me ha enviado, nos ha enviado a la Misión y ahora me espera, nos espera… Me invita a un lugar tranquilo para contarle y poner en sus manos “todo lo que hemos hecho y enseñado”.
Traigo a la memoria y al corazón la vida apostólica de la comunidad, puedo ayudarme por el “panel de noticias”.
Confío en Él, le cuento alegrías y penas, dudas y seguridades, las personas con las que me he encontrado, las ilusiones y desilusiones… Pongo mi atención en sus gestos, en su mirada, en sus manos. Escucho lo que me dice.
Y tras descansar un poco, agradezco este tiempo, este encuentro y me despido. Jesús me envía, nos envía, de nuevo, a la Misión. Nos invita a anunciar el Reino, a generar esperanza y alegría, a infundir vida en el mundo y en el tiempo de hoy.
Para terminar recojo los ecos, los sentimientos, los sueños que han ido surgiendo en mi oración y se los presento al Señor, con la confianza en que él me conoce y me escucha.
- ¿Cuál es el sentimiento principal que me queda?
- ¿Qué es lo que más me ha sorprendido o he descubierto?
- ¿Qué llevo en mi mochila? Para caminar en comunidad y disponer el corazón ¿Qué necesito incluir en mi equipaje? ¿Qué necesito sacar?

* Esta es una propuesta que nos puede guiar en nuestros tiempos de oración. Los textos, la canción, las preguntas son, simplemente, una ayuda, para que cada uno vaya eligiendo lo que más le ayude.


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