Tercera parada: a la escucha del Espíritu

En este camino compartido que nos conduce hacia la Asamblea de Málaga llegamos a nuestra tercera y última parada.  Paso a paso, hemos ido recorriendo juntos el camino y ya se atisba Málaga en el horizonte.

Allí, la Comunidad se reunirá en asamblea para evaluar el camino recorrido a lo largo de los últimos cinco años, para discernir cómo servir mejor a los destinatarios de nuestra Misión y para elegir al nuevo Consejo Ejecutivo, que será comunidad de servicio, para liderar y apoyar la nueva etapa que comience.

Al constituirse la Asamblea, los miembros enviados por las comunidades locales se convierten, como cuerpo apostólico, en la máxima representación de la CVX-E para realizar la deliberación y discernimiento, el envío, el acompañamiento y la evaluación.” 

De las Normas Internas de Funcionamiento de CVX-E

En este tercer momento, queremos disponernos cada persona y como comunidad a la escucha del Espíritu de Dios. Dejémonos habitar por Él, recuperemos su soplo suave, aliento de vida. Respiremos profundamente el Espíritu.

Busco un tiempo tranquilo, fuera de las ocupaciones y las prisas de la vida cotidiana. Respiro pausadamente. Hago silencio.

“El Espíritu no es palabra externa; es silencio y actúa desde dentro y desde abajo a través de personas y comunidades”

“Al atardecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos con las puertas bien cerradas, por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se colocó en medio y les dice: —Paz con vosotros. Dicho esto, les mostró las manos y el costado. Los discípulos se alegraron al ver al Señor. Jesús repitió: —Paz con vosotros. Como el Padre me envió, así yo os envío a vosotros. Dicho esto, sopló sobre ellos y añadió: —Recibid el Espíritu Santo” (Jn 20, 19-22)

“Jesús resucitado sopla sobre los apóstoles para comunicarles su Espíritu …”

“…sin Espíritu no po­demos respirar, nos asfixiamos, nos falta hálito, nos falta vida, nos falta esperanza, nos falta alegría y no tene­mos futuro. El Espíritu es vivificante, es Señor y dador de vida, es novedad, siempre desborda límites conocidos, rompe esquemas, sorprende, nunca nos abandona, nunca entra en huelga.

Este Espíritu nos lleva a Jesús y nos mueve por dentro para que sigamos su estilo basado en el amor, el perdón, la entrega, la predilección por los pobres, por los enfermos, por las mujeres y por los extranjeros. El Espíritu nos da confianza en el Padre, nos inspira las bienaventuranzas, nos da esperanza en la resurrección y nos permite participar de la vida nueva de Jesús resucitado.”

Víctor Codina, SJ: El Espíritu sopla desde abajo

 Cristianismo y Justicia Cuadernos 235

Recojo los ecos, los sentimientos, que han ido surgiendo en mi oración

  • ¿Cuál es el sentimiento principal que me queda?
  • ¿Percibo el soplo del Espíritu en mi vida cotidiana? ¿Me dejo iluminar, guiar por Él?
  • ¿Qué llevo en mi mochila? Para caminar en comunidad y disponer el corazón ¿Qué necesito incluir en mi equipaje? ¿Qué necesito sacar?

ORACIÓN AL ESPÍRITU

Unidos unos a otros desde la vocación compartida, nos ponemos a la escucha. Nos tenemos presentes unos a otros y, especialmente, a todas las personas que formarán el “cuerpo” de la Asamblea:

Abramos nuestro corazón a lo que el Espíritu nos vaya inspirando

Ven, Espíritu Santo Creador

Ven, Fuego que alienta la vida

Ven, Agua que limpia y nos fecunda

Soplo que nos hace andar

MUÉSTRANOS EL CAMINO PARA SER UNA COMUNIDAD A TU SERVICIO

* Esta es una propuesta que nos puede guiar en nuestros tiempos de oración. Los textos, la canción, las preguntas son, simplemente, una ayuda, para que cada uno vaya eligiendo lo que más le ayude.  

2 Comentarios

  1. Amparo

    Gracias por poder compartir los previos de la Asamblea
    Unidos en oración

  2. Nieve Cardozo

    Sin más que agregar, me suscribo al Soplo del Espíritu para que ésta jornada sea de éxitos y la elección sea la más propicia a las necesidades de nuestra misión