Un fin de semana de encuentro, discernimiento y misión para el Equipo de Misión Familia CVX-e

4El pasado fin de semana, del 29 al 31 de mayo de 2026, los miembros del Equipo de Misión Familia de CVX-e vivimos un encuentro presencial verdaderamente enriquecedor en Vilassar de Mar, Barcelona. Llegados desde Madrid, Pamplona, Zaragoza y Mallorca, fuimos acogidos con inmensa hospitalidad en el hogar de Ana Moreu, consultora del Equipo, y su marido Justo. Fue un fin de semana muy provechoso, lleno de tiempo para el encuentro personal, la convivencia y el trabajo en nuestra misión compartida. Nos llenó de alegría dar una cálida bienvenida a Ana Hurtado, de CVX-Tenerife, quien tras un profundo discernimiento personal y comunitario ha decidido aceptar la propuesta de unirse a nuestro Equipo. Durante estos días pudimos compartir presencialmente Ana Moreu, Jesús Ángel Rodríguez, Mercedes Lezaún, Patricia Fernández, Pilar Casasnovas y aunque echamos mucho de menos a María Noel, la sentimos muy cerca y agradecimos los dulces de su tierra natal que nos hizo llegar con tanto cariño. 

Nuestra jornada del viernes estuvo dedicada a nosotros mismos, centrando la mirada en el equipo humano y abordando la importancia del cuidado mutuo a través de diversas dinámicas. Reflexionamos sobre aquello que nos genera bienestar, como las sonrisas, los actos de servicio, la disponibilidad y el sabernos vistos y cuidados por los demás. También fuimos honestos al identificar nuestro «semáforo amarillo», esas señales de cansancio fruto de la multitarea o de la presión de encadenar reuniones, reconociendo la necesidad de aprender a decir que no. Hablamos abiertamente de los elementos que nos desgastan, como la desigualdad en la implicación, los silencios difíciles de interpretar o la dificultad para delegar. Para sanar y prevenir todo esto, creamos entre todos un hermoso «botiquín» de equipo que incluye curación (rezando los unos por los otros, agradeciendo y compartiendo calendarios), prevención (validando el esfuerzo del compañero y respetando la diversidad) y primeros auxilios (basados en la escucha activa, la empatía y la ausencia de prejuicios). 

El sábado amaneció tomándole el pulso al grupo, y fue un regalo constatar que todos llegábamos con mucha paz, cohesión, impulso y una gran ilusión por nuestra misión. La mañana nos invitó a una profunda reflexión sobre los diez años de Amoris Laetitia y Horizontes 186. Recordamos el llamado del Papa Francisco a integrar a «todos, todos, todos», subrayando la importancia de acoger a las familias en toda su diversidad, siempre desde la misericordia y sin juicios. Reafirmamos que, gracias a los Ejercicios Espirituales, en CVX somos expertos en acompañamiento y discernimiento, y que es vital que sigamos ofreciendo espacios de descanso, reflexión y encuentro para reavivar el vínculo familiar. 

Con este espíritu integrador, dedicamos la tarde a revisar con profundidad y cariño nuestras herramientas misionales, evaluando sus fortalezas, debilidades y los próximos pasos. Valoramos la gran potencia y accesibilidad de 4 Estaciones, proponiéndonos reforzar la coordinación nacional de sus casi 60 acompañantes y mapear correos, cuidando siempre de no generar dependencias ni falsas expectativas en los acompañados. Celebramos también la enorme calidad de la reciente edición del Taller del Perdón, guiada por Edith y Elena. Por otro lado, constatamos la continua expansión del Reloj de la Vida, una herramienta tan consolidada que explora su entrada en prisiones y una posible traducción de su libro al inglés. Y la necesidad de fortalecimiento del Reloj de la Familia, revisando material y coordinando equipos locales

El encuentro culminó integrando una productiva reunión online sobre comunicación con la responsable de la Comunidad, y con Ana Hurtado desde Tenerife, que le ayudó a tomar el pulso al Equipo y conocer a lo que somos sus miembros. Cerrando así un fin de semana lleno de luz, fraternidad y un renovado impulso para seguir caminando juntos en nuestra misión. 

Equipo línea de Misión Familia CVX-e

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