Estos días navideños he estado compartiendo una imagen como esta en mis círculos de amistades, invitando a la reflexión que a cada cual le suscite. Pero también quería compartirla con toda la comunidad de CVX, y aportar alguna sugerencia.
Esta imagen la tomé el 4 de noviembre en Picanya, uno de los pueblos más afectados por la DANA del 29 de octubre. La presencia de este niño Jesús, con su cunita, en un vertedero de muebles y lodo en mitad de la calle, me llamó poderosamente la atención.
Se me puso un nudo en el estómago y el primer impulso fue rescatarlo de ahí y llevarlo a un sitio seguro. Pero prioricé acciones de ayuda a seres de carne y hueso, y se me fue de la cabeza.
Estos días ha vuelto a mi memoria y, gracias a esas fotos, puedo mirarlo una y otra vez, y ahora no me lo quito de la cabeza, pues me recuerda con intensidad que no hay que olvidar que Jesús nace pobre, y entre los pobres. Este pesebre improvisado de desperdicios color barro es más auténtico que nuestros belenes cuidadosamente adornados con luces de colores.
Volvamos a lo esencial de nuestras celebraciones religiosas y despojémonos de artificios superficiales. Es posible que hasta seamos más felices, y alguien nos lo agradecerá.
Alfonso Candelas
CVX Ignacio Ellacuría en Valencia


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