Compartir sobre la primera sesión del II Encuentro de Formación de Acompañantes de 4 Estaciones

 

Como quien entra de puntillas a las últimas filas de la sala de un teatro donde se realiza una función que ha hecho taquillazo, así me he sentido yo hoy al empezar esta primera jornada de encuentro.

Desde la última fila y desde la humildad, pero con toda la fuerza de la ilusión y las expectativas más que cumplidas.

Antes de todo, quisiera agradecer: al Señor, por haberme guiado hasta aquí, y acto seguido a todos los organizadores, por la preparación cariñosa y el cuidado de las herramientas. También a los participantes, los rostros conocidos (¡que gusto veros de nuevo!) y los que he tenido la suerte de conocer hoy.

Doy gracias porque el Espíritu sigue soplando fuerte en este lugar de misión que es el cuidado de las familias, porque entre ellas, pues si, están las familias rotas y el Señor sigue haciéndose presente al lado de los que sufren.

Con la actitud de quien se desliza ante lo Sagrado, hemos empezado rezando en esta primera jornada de encuentro y recordando juntos: quienes somos, donde empezamos, de que se trata el proceso de las 4 Estaciones y a quien va dirigido.

Se trata de un método para re-crear nuestra vida tras una ruptura de pareja, inspirado en la Espiritualidad Ignaciana, que nació en respuesta a las necesidades de un grupo de personas separadas y, a su vez, a la llamada del Papa Francisco en la encíclica “Amoris laetiita”. Allí pedía abiertamente herramientas y pastores preparados para acoger a las personas separadas.

Desde el 2016 hasta hoy, se han hecho pasos agigantados a partir de esos sueños y visión de unos pocos. ¡Actualmente hay en España muchas Comunidades involucradas y en Latino América contamos con Uruguay y Colombia, que maravilla! ¡Gracias por conectaros a pesar de la diferencia de horario!

Hemos comprobado juntos como ser acompañantes es parte de una vocación. ¿Pero quienes estamos llamados? Seguramente aquellos que hemos pasado por una experiencia de ruptura, pero también los que la conocen de cerca por su profesión, o alguna vivencia muy cercana. Estamos llamados los que miramos al futuro con esperanza, habiendo trascendido, a veces con mucho esfuerzo, el dolor y nos ponemos al servicio del otro, con el sincero deseo de ser Luz en la Iglesia.

En definitiva, los que sentimos que esta es nuestra misión, basada en la experiencia vivificadora del perdón. Un perdón que a veces cuesta tiempo regalarnos, pero que nace del sentirnos amados y que nos transforma en le día a día. Solo desde esta perspectiva podemos ponernos realmente al servicio de los demás.

Hemos reflexionado acerca de la importancia del equipo, que nos ayuda a poner en común, buscando siempre el magis, a conocer mejor la herramienta de las 4 Estaciones desde la experiencia, vivenciando también el taller del perdón.

El método de trabajo para cada ficha requiere que me ponga en discusión y reflexione sobre como me siento yo respecto a ella tanto como acompañante y como acompañado. En este camino, nos ilumina sin duda la oración y también diferentes lecturas, una de la cuales ha sido mencionada más veces como especialmente útil e inspiradora: “De acompañante a acompañante” de Darío Moya.

Tras una breve pausa, nos hemos dedicado al trabajo en pequeños grupos, gracias a los “milagros” de la tecnología online, haciendo una sorprendente dinámica donde todos hemos podido compartir, contestando a dos preguntas:

        Cómo y cuándo te has sentido llamado a acompañar

        Qué te ha aportado o crees que te puede aportar el Equipo de Acompañantes

Ha sido tremendamente enriquecedor escuchar las aportaciones de cada uno, sobre todo para una “novata” como yo, pero empiezo con confianza esta aventura, donde no estamos solos: somos un equipo cuidando a personas necesitadas, pero antes de todos, cuidándonos unos a otros, con el cariño especial que puede brotar solo de la fe.

Hemos terminado con otra dinámica entrañable: hemos lanzado cada uno a la nube 3 palabras que nos han hecho vibrar durante toda la reunión. ¡Y aquí las tenéis, queridos compañeros jardineros! Nos vemos en la próxima reunión, el 21 de marzo donde hablaremos de las claves psicológicas de la ruptura. La tercera y última será el 18 de abril, dónde compartiremos sobre el acompañar las 4 Estaciones.

De nuevo gracias todos. Que nos acompañe la oración y que el Señor nos ayude a ser Luz en todas las Estaciones.

Patrizia Fedriga

 

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