CVX en España pide que se respeten los Derechos Humanos en las fronteras


CVX en España pide que se respeten los Derechos Humanos en las fronteras y no se instrumentalicen políticamente las tragedias humanitarias que se vienen sucediendo.

Hoy, 20 de mayo de 2021, día en el que conmemoramos el 500 aniversario de la herida de San Ignacio en Loyola, vemos como nuestro mundo tiene heridas que siguen profundamente abiertas y donde las personas siguen sufriendo en nuestro día a día. San Ignacio supo aprovechar aquella herida para dar comienzo a ALGO de lo que nos sentimos herederos y herederas; y por eso hoy nos planteamos si seremos capaces de dar una respuesta en ese sentido a esa herida que se nos está abriendo en las últimas semanas. 

Ya veníamos viendo la situación que se estaba viviendo en Canarias, donde se han tenido que lamentar muertes y pérdidas, desde hace unos días lo venimos observando en la ciudad de Ceuta; pero es que desde hace años son miles las personas que han perdido sus vidas en el Mediterráneo y el Atlántico, por buscar conseguir un sueño, por huir del hambre, la guerra, la persecución o los desastres naturales, o simplemente por querer vivir en otra parte del planeta. 

La llegada de más de 6.000 personas en los últimos días a Ceuta ha demostrado que la externalización del control de fronteras en terceros países que está llevando a cabo la Unión Europea, no es la solución, sino que favorece la instrumentalización de esas personas para ejercer presión política. Casi la mitad de esas personas han sido devueltas en el marco del Acuerdo que España tiene con Marruecos, a través de devoluciones exprés o en caliente que violan derechos fundamentales, ya que deberían realizarse de manera individualizada para poder atender a situaciones de especial vulnerabilidad: como la existencia de menores, víctimas de trata, solicitantes de protección internacional… Nos apena especialmente, el caso de los menores de edad que se han visto afectados por esta situación y en cuyo caso siempre debería prevalecer el bienestar del menor por encima de cualquier otra situación que se pudiera dar. 

Esperamos que la sociedad española, que todos y todas, respondamos desde el respeto y la solidaridad y no desde el odio y el racismo; y que estos últimos no sean alimentados por los medios de comunicación y utilizados políticamente para aumentar el estado de crispación. Desde nuestra comunidad tenemos más presente que nunca el mensaje que el Maestro nos dejó: “… fui extranjero y me acogisteis…” y seguimos trabajando para transformar esta nueva herida sangrante de nuestra Historia en una oportunidad para generar una sociedad más diversa y donde se respeten los Derechos Humanos, independientemente de la procedencia de nuestros vecinos y vecinas.

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