Juntar familias y ecología era un sueño para algunos de nosotros. Llevamos años dando el Reloj de la familia, ayudando creativamente en lo que podemos a otras familias, y también llevamos años de grupo de ecología, de Laudato si, de conversión.
El sueño empezó a andar cuando conocimos hace un año las instalaciones que tiene el colegio de los jesuitas de Tudela al pie del Moncayo, en Litago (Zaragoza), perfectas para hacer un campamento o por lo menos una larga acampada. Teníamos miedo de proponer una experiencia tan poco habitual en CVX, ya que aunque hay instalaciones fijas (cocina, comedor, bungalow…), había que dormir en el suelo (con buenas colchonetas) o en tienda de campaña, y encargarnos de comida y limpieza. Pero nos vinimos arriba y consideramos que no estábamos tan viejos, y que una experiencia ecológica bien merece un entorno natural.
Estuvimos 32 personas, de Barcelona, Pamplona, Madrid, Córdoba y Zaragoza, entre ellos unos cuantos hijos. Hicimos una excursión por la naturaleza, visitamos el centro de interpretación del parque natural del Moncayo, oramos por las mañanas y bajo las estrellas, tuvimos una charla sobre el “Cántico de las criaturas”, visionamos el documental “Una verdad incómoda”, y realizamos varias dinámicas sobre temas medioambientales: obsolescencia programada, usar y tirar, publicidad, las tres “R”, reducir nuestras emisiones de gases de efecto invernadero, etc. También tuvimos un divertidísima velada, fuimos a la misa del pueblo, nos bañamos en la piscina, o nos sobrecogimos con una tormenta. Y los hijos se lo pasaron muy bien, atendidos por una experta monitora de tiempo libre.
La evaluación fue muy positiva: todo funcionó a la perfección gracias a la actitud de servicio que tuvimos todos, nos conectamos más con la naturaleza, con Dios, entre nosotros, y nos llevamos un montón de ideas para intentar vivir un poco más ecológicamente… y con buen humor.
Javier San Román
CVX en Zaragoza




Que bonita experiencia
Gracias por la iniciativa.
Disfrutamos muchísimo.
Gracias