Experiencia de “El Reloj de la Vida”

 

Desde este verano conocíamos que en CVX había surgido “algo” que se llamaba “el Reloj de la Vida” y que tenía que ver con la situación de los mayores. Realmente podríamos decir que es un taller de espiritualidad que se centra en algunas situaciones desencadenantes de sufrimiento en esta etapa de la vida. Una de las líneas de la Misión Familia es la atención y acompañamiento a las personas mayores. 

Su historia es corta: a finales de 2015 , en la Asamblea de CVX de Sevilla se sintió la llamada a abordar la situación de las personas mayores y se pusieron manos a la obra. ¿Qué necesidades tenían? ¿Qué herramientas podían ser más adecuadas para aliviar el sufrimiento de esas personas? Y, ¿para qué ámbito debía ser aplicable?:¿sólo para casas de Ejercicios o tipo CLA? ¿O más amplio?:Parroquias, Residencias Mayores… como al final se acordó. Tras una tentativa centralizada de extenderlo por España( formar y liderar equipos locales del Reloj de la Vida) este verano , que la pandemia se encargó de tumbar , el equipo de Espiritualidad del CLA consiguió organizar un Curso Encuentro intensivo del 2 al 4 de octubre de una decena de personas interesadas en conocerlo, realizarlo y formarnos en esta herramienta con vistas a su posible aplicación en nuestra área. La mayoría éramos de Alicante, pero también de Elche y Valencia. Estuvo dirigido por Marcos Morales, CVX de Sevilla que unió su experiencia, su facilidad expositiva e ímpetu a un talante que favorecería un clima de trabajo, oración, reflexión y puesta en común que, aunque no nos dio momentos de descanso no se nos hizo nada pesado, es un modelo que imitar y contamos con su disponibilidad para lo que emprendamos. No es imprescindible que el destinatario sea persona religiosa, tan sólo se requiere mantener las capacidades cognitivas y un lenguaje asequible pues aun las personas con dificultades de movilidad y lectura está previsto que podrían subsanarse con algún colaborador. El grupo que lo realiza debe estar entre 9 y 15 personas. El taller está formado por 6 módulos de unas 4 horas cada uno y que conviene dar enteros. 

Salvo en los casos que se dé en una casa de EE, que podrían darse en 3-6 días, lo habitual sería dar un módulo semanal, quincenal o mensualmente según las características y posibilidades del grupo al que va destinado. En éstos módulos se tocarán temas como: dones y capacidades, soledad, abrirse a los demás, problemas no resueltos, el perdón, deseos y realidades, sentido de la vida y proyecto de vida. El 25 de noviembre último, un grupo de 7 personas, con la experiencia del taller nos constituimos en equipo local del Reloj de la Vida y ya hay tareas para todos y fechas de reuniones en nuestras agendas . Si acompañar , al modo ignaciano es ayudar a las personas a madurar su propia experiencia espiritual, nuestro deseo, con la ayuda del Espíritu, es dar más vida a esta compleja etapa de la vida, ayudando a que encuentren soluciones a algunos de sus problemas gracias a esta herramienta. 

Antonio Anguiz

Publicado en la Revista “Amar y servir”

Centro Loyola Alicante

Enero 21

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