Del medio ambiente al cuidado de la casa común

Con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, desde la línea de misión de Ecología de CVX-E queremos compartir una reflexión sencilla, pero que sentimos cada vez más urgente: para nosotros, hablar de medio ambiente es hablar del cuidado de la casa común.

La expresión “medio ambiente” puede hacernos pensar en algo exterior a nosotros: la naturaleza, los paisajes, los recursos, los ecosistemas. Todo eso es importante y necesita ser protegido. Pero la ecología integral nos invita a ir un paso más allá. No cuidamos “algo” que está fuera de nuestra vida, sino el entramado de relaciones que hace posible la vida misma: la tierra, el agua, el aire, la biodiversidad, las personas, los pueblos, las generaciones futuras y, de forma especial, quienes más sufren las consecuencias del deterioro ambiental.

Estos días hemos conocido que España entra ya en déficit ecológico. Esto significa que nuestro modo de vida, en este momento del año, ya ha consumido todos los recursos naturales que el planeta puede regenerar en un año, según los cálculos de Global Footprint Network. No quiere decir que los recursos se agoten físicamente de un día para otro, pero sí expresa con claridad que vivimos por encima de lo que la Tierra puede sostener y regenerar. Y esto nos interpela profundamente.

Porque la crisis ecológica no es una cuestión lejana ni abstracta. Tiene que ver con cómo vivimos, cómo nos movemos, cómo producimos, cómo consumimos, cómo usamos la energía, cómo habitamos nuestras ciudades y pueblos, y cómo organizamos nuestras prioridades económicas y sociales. Por eso, el cuidado de la casa común no puede separarse de la justicia social. Quienes menos recursos tienen son, con frecuencia, quienes más sufren las consecuencias del deterioro ambiental, del encarecimiento de la energía, de la falta de alternativas de movilidad, de la inseguridad alimentaria o de los impactos del cambio climático.

Desde CVX-E creemos que la ecología integral nos llama a unir tres dimensiones: conversión personal, compromiso comunitario e incidencia pública. Necesitamos revisar nuestros estilos de vida y caminar hacia una sobriedad más gozosa; necesitamos comunidades capaces de sensibilizar, acompañar y sostener procesos de cambio; y necesitamos también estar presentes, en red con otros, en los espacios donde se deciden políticas, recursos y prioridades que afectan al futuro común.

En este contexto, el artículo de Eduardo Agosta, director del Departamento de Ecología Integral de la Conferencia Episcopal Española, nos ayuda a situar esta llamada dentro de la vida y misión de la Iglesia. Su reflexión nos recuerda que la pastoral de ecología integral no es una moda verde ni un añadido secundario, sino una expresión concreta de nuestra fe en Dios creador y de nuestra responsabilidad ante la creación y ante los más vulnerables.

Cuidar la casa común es cuidar la vida compartida. Es cuidar la dignidad de las personas, la justicia entre pueblos y generaciones, la biodiversidad, la paz y la posibilidad de un futuro habitable. Por eso, en este Día Mundial del Medio Ambiente, queremos renovar nuestro deseo de seguir aprendiendo, caminando y colaborando con otros para que la ecología integral se traduzca en vida, comunidad y compromiso.

Línea de misión ecología CVX en España

3 Comentarios

  1. Miguel Ángel Munárriz

    Decía Jon Sobrino s.j. que debemos caminar hacia la civilización de la austeridad compartida

  2. Marta Sánchez García

    Gracias

  3. Jdelropa

    Distingo entre las iniciativas que dignifican al ser humano y las que presentan al ser humano como depredador. En este sentido, si creemos en el hombre y la mujer como imagen de Dios, tenemos el reto de ayudar en el cuidado de la Creación. Incluidas todas las criaturas.