CVX y el compromiso cívico

Por José Lugo Moreno, CVX en Sevilla

En las últimas semanas se ha producido en Sevilla un fenómeno ciudadano que está teniendo una importante repercusión mediática y en el que está participando un miembro muy activo y querido de la Comunidad de Vida Cristiana en nuestra ciudad, como es Enrique de Álava.

Se trata de la Plataforma Ciudadana “Sevilla Quiere Metro”, que no se asocia con ningún partido político y que lleva meses trabajando para impulsar la ampliación de la red del Metro de Sevilla, una actuación en materia de infraestructuras vital para el desarrollo de la capital de Andalucía, pero que está estancada desde hace años y se ha convertido en una referencia lacerante de frustración ciudadana en el conjunto de los sevillanos.

La labor de esta plataforma se ha desarrollado mediante la elaboración de informes y la celebración de reuniones con los partidos políticos con representación en el Ayuntamiento de Sevilla y ha conseguido la aprobación en el Pleno del Ayuntamiento de propuestas de acuerdo para impulsar la mejora de la red de metro. Sin embargo, el hito fundamental del trabajo altruista de estos ciudadanos ha sido la participación de sus tres representantes Manuel Alejandro Moreno, Enrique de Álava y Víctor Aguilar, en la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, en Bruselas, el 13 de julio de 2022. En esta Comisión, la Plataforma “Sevilla Quiere Metro” ha conseguido arrancar de la Comisión Europea el compromiso de utilizar fondos FEDER para las obras del metro de Sevilla y estudiar la posibilidad de que pueda haber otras fórmulas de financiación desde Europa.

El empuje de estos tres ciudadanos particulares, que han sido capaces de utilizar sus propios medios para viajar hasta Bruselas y hacerse oír con importante fruto por los más altos representantes comunitarios ha significado un revulsivo de primer orden en la conciencia política y cívica de la ciudad de Sevilla. “Los tres mosqueteros” les han llegado a llamar en los periódicos sevillanos.

Sin embargo, más allá de alabar el esfuerzo encomiable de una plataforma ciudadana particular, yo quiero aprovechar este espacio para poner de relieve lo que ha significado para mí el papel que está jugando Enrique de Álava.

La actuación de Enrique la interpreto en el sentido de que, en su implicación en este esfuerzo colectivo por intentar mejorar las condiciones de vida de sus conciudadanos, ha tenido mucho que ver su vivencia como miembro de la CVX.

Creo que es un ejemplo claro de cómo el compromiso cristiano, que representa la manera de sentir y de vivir en CVX, puede y debe convertirse en un compromiso cívico. Enrique se ha convertido en un auténtico modelo de cómo lo que se cree como miembro CVX (en el sentido de que los cristianos debemos implicarnos en las preocupaciones del día a día de los ciudadanos con los que convivimos) no se queda en la mera teoría: el compromiso cristiano se ha hecho compromiso cívico y se ha convertido en experiencia personal concreta, que ha sido capaz de articularse eficazmente mediante la colaboración con otros y ha llegado a dar sus frutos al materializarse en compromisos institucionales por parte de las más altas instancias políticas. Además, ha tenido una destacadísima repercusión mediática y una importante capacidad de movilización de conciencias en esta ciudad.

Demuestra, del mismo modo, cómo la actividad política por parte de los ciudadanos va mucho más allá de la posibilidad de implicarse como militante en cualquiera de los partidos políticos activos en nuestro país, aunque esta implicación partidista por parte de los cristianos también sea muy necesaria.

Dentro del Principio General 8º de CVX se destaca que “el campo de la misión de la CVX no tiene límites: se extiende a la Iglesia y al mundo, para hacer presente el Evangelio de salvación a todos y para servir a la persona y a la sociedad, abriendo los corazones a la conversión y luchando por cambiar las estructuras opresoras.”

En el Sínodo sobre los Laicos de 1988, el Papa Juan Pablo II señaló: “Los laicos de ninguna manera pueden abdicar de la participación en la política, es decir, de la multiforme y variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, acción destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común. Todos y cada uno tienen el derecho y el deber de participar en la política, aunque con diversidad y complementariedad de formas, niveles, tareas y responsabilidades.”

Enrique de Álava ha hecho vida estos principios y, por ello, creo que es un ejemplo en el que debemos mirarnos todos los que queremos hacer vida lo que significa en el terreno de la política el carisma de la Comunidad de Vida Cristiana.

Las opiniones e ideas que aparecen en los artículos publicados desde Política-mente son responsabilidad de las personas que los han escrito y, por tanto, no necesariamente coinciden con los de CVX-España como institución.

3 Comentarios

  1. Macarena Serrano Santamaría

    Absolutamente de acuerdo!!! Valiosisima su labor. Estamos muy agradecidos

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    • Deo

      Les felicito, me parece totalmente acertado pasar este tipo de testimonios. Valoro la importancia y necesidad del compromiso social, subrayo su inherencia al ser humano, trabajar su desarrollo nos permite la evolución de ser persona y seguidor de Jesús.
      Los principios generales de CVX , punto 8, es una puesta clara a ser luz del evangelio en el mundo.
      Un fuerte abrazo fraterno, desde Gran Canaria.

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  2. Beatriz Blesa

    Gran artículo de nuestro compañero Pepe Lugo y muy acertado al destacar la importancia del compromiso ciudadano.

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