Experiencias de vida

Entrar en nuestras experiencias de vida desde una mirada contemplativa de la realidad.

Puedes compartir tu experiencia enviándola a espiritualidad@cvx-e.es

Miramos la realidad desde Aquel que nos mira con amor, con este Cristo roto y desvencijado con quien deseamos identificarnos, desde una mirada especial hacia los «rotos» de la sociedad.

 

A veces el paso del Señor es un susurro suave, apenas perceptible, que nos va enviando señales para que vayamos haciendo experiencia de Dios en toda nuestra realidad cotidiana.

Solo hay que tener ojos para ver y oídos para oír (Mt 13,9), porque muchas veces, aun teniendo ojos para ver, no vemos con toda nitidez cómo de cerca está el Señor; y aun teniendo oídos, no oímos sus llamadas continuas.

Y en este diálogo entre el Señor y cada uno de nosotros ante la realidad, hay interpelaciones que no nos van dejando indiferentes, que van transformando nuestra sensibilidad, y que nos van situando en un modo de mirar y oír. 

Estos diálogos hablan de encuentros que abarcan toda nuestra vida: de encuentros en momentos festivos y en momentos tristes; en momentos de nacimiento a una nueva vida; y en momentos de duelo y separación de lo que fuimos y vislumbramos de nuevo; en momentos de cosechar lo que sembramos y en momentos de plantar; en momentos de sanación de heridas; y en momentos de compartir vida, cercanía y ternura…

Compartimos aquellas vivencias que nos van hablando de encuentros con el Señor, de aquellos en que vamos descubriendo que el Espíritu pasa cerca de nuestra casa, le dejamos entrar y va transformando nuestra mirada, nuestra percepción. Vivencias que nos alimentan a todos como comunidad.

Algunas experiencias de vida

Con libertad

Escribo días después de terminar un retiro de fin de semana. Cuarenta y ocho horas para parar, “disponernos”, sin expectativas, ponernos en las manos del Señor y dejar que Él haga. El ritmo, el normal. En el grupo, gente diversa.  Días antes de esto, entre...

Decir adiós desde la espiritualidad ignaciana

    Cuando hemos de despedirnos de una misión ya sea personal, laboral, espiritual o de otra índole, experimentamos diversas sensaciones, dando paso también a diferentes emociones y entrando en un proceso interno, que no es solo del corazón…también...